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viernes, 5 de diciembre de 2014

CAB14 Día 5: Ser generoso tiene premio

Cuando te portas bien con los demás, la vida acaba recompensándote de alguna manera. Eso es lo que le ha pasado a esta madre de familia. El vídeo que os dejo está en inglés, pero os voy a contar lo que pasa en el vídeo para que lo entendáis y podáis disfrutarlo. 

Veréis, se trata de un programa en el que recompensan las buenas acciones. La protagonista del episodio este es una madre de familia con tres hijos y un trabajo que la tiene sin descansar en casi todo el día. Esta mujer se dedica a limpiar casas y en esta ocasión le han llamado de una casa para que vaya a ayudar con la limpieza. Lo que no sabe es que en realidad no irá a trabajar, sino a recibir toda una serie de cuidados y regalos para hacerle más agradable el día.

Lo primero que le piden hacer es probar el menú que está elaborando un chef de cocina. Son todo platos carísimos y de alta cocina. Tras esta degustación, vienen a la casa dos masajistas que argumentan tener que calentar las manos con alguien antes de hacerle un masaje a la falsa dueña de la casa. Por último, la dueña le dirá a la mujer que tiene ropa de marca en su habitación que ya no necesita y que si quiere algo se lo puede llevar. A estas alturas la mujer ya está flipando de la suerte que ha tenido, pero la cosa no acaba ahí porque ahora llega la mejor parte.

Viene un camión de mudanza con cajas en las que están las pertenencias de la mujer, quien no entiende nada al ver sus cosas allí. Entonces saldrán sus hijos del camión y le dirán que ha sido todo una broma para que se sienta mejor. Lo que no saben ellos es que el programa ha decidido regalarles la casa, además de mandar a la mujer y su hermana de viaje gratis a la Riviera Maya.

Y todo esto, por ser una persona entregada a los demás, generosa, altruista. Pues mira por donde la vida se lo devuelve. 


¡Hasta mañana!

lunes, 1 de diciembre de 2014

CAB14 Día 1: Haz crecer tu corazón 3 tallas

¡Cuánto tiempo sin pasar por aquí!

Últimamente he tenido muy poco tiempo para dedicarme a pasar por Blogger, tanto para leeros y comentaros como para actualizar. Pero hay cosas que no perdono y una de ellas es no hacer el calendario de adviento bloggero que vengo organizando hace ya un par de años. Así que hoy día 1 de diciembre no podía faltar a la cita.



Para hoy me gustaría daros a conocer esta iniciativa que llevan a cabo desde la página oficial de Dr Seuss. Su campaña navideña anual tiene por nombre "Grow your heart 3 sizes" ("haz crecer tu corazón 3 tallas") y hace referencia al corazón del a priori malvado personaje verde que todos conocemos como el Grinch. En el cuento, se dice del Grinch que es muy malo porque tiene el corazón dos veces más pequeño que el nuestro. Y al final de la historia, cuando se vuelve bondadoso, es porque su corazón ha crecido tres tallas, es decir, es todavía más grande que el nuestro. Por lo tanto, ya para empezar, el original juego de palabras de la famosa obra de Dr Seuss es motivo de admiración por parte de una servidora. Y la cosa no acaba ahí.

Explicado el título, la campaña que desde hoy están llevando a cabo desde esa web es la de ir poniendo cada día un consejo o buena acción para que la pongamos en práctica y así convertirnos en mejores personas como lo hizo el Grinch. No hace falta seguir estas cosas a rajatabla cada día puesto que algunas no nos será posible realizarlas justo el día en el que salen publicadas; ni tampoco hacerlas todas, ni mucho menos ponerlas en práctica sólo ahora en esta época del año. Lo que pretenden estos consejos es hacernos reflexionar, que queramos ayudar a los demás y que, al final, pongamos en práctica nuestra mejor cara día a día. Me parece un buen ejercicio que todos deberíamos poner en marcha más a menudo, asi que este es mi regalo de hoy para vosotros, unos consejos para ser mejores día a día.

Traducción: Buena acción diaria. Día 1: Dona ropa, juguetes o libros que ya no uses a la caridad

De momento sólo encontraréis el consejo que han publicado en el día de hoy, pero si entráis todos los días hasta el día 25, encontraréis cada vez uno nuevo. Si tanto vosotros como yo ponemos alguno en práctica, ¡pasaos por aquí a comentarlo!

Enlace a la web de Dr Seuss

Página oficial de Facebook

¡Hasta mañana!

PD: desde mi otro blog, Los personajes eternos, también voy a hacer un calendario de adviento bloggero y a publicar cada día una sorpresita. Será diferente a lo que ponga en este blog, así que os animo a pasaros por allí también cada día para descubrir lo que he preparado :)

viernes, 21 de marzo de 2014

Las 13 cosas que me hacen feliz

El cansancio de brazos que tengo ahora de jugar al baloncesto esta mañana se está extendiendo a mis dedos y me está entrando una perrería importante, así que hoy escribiré poco. Quería hablaros del día de ayer en el que se celebró el Día Internacional de la Felicidad, pero no me veo con fuerzas de decir todo lo que tengo en la cabeza, así que optaré por la vía rápida, una vía que me rechifla: las listas.

Me encanta hacer listas de todo tipo y para cualquier cosa, así que os voy a dejar una con algunas de las cosas que a mí me hacen feliz. Y todo porque me gustaría demostrar que la vida está llena de pequeñas cosas que suceden en el presente y tienen la capacidad de proporcionarnos un bienestar que algunos llamamos felicidad. No tenemos que esperar a que en el futuro nos pasen cosas, sino que hay que disfrutar de las que tenemos ahora y ya llegarán las que estén por sucedernos. Esas últimas cosas serían más bien deseos, lo que nos gustaría que nos pasara algún día, pero como no sabemos lo que podemos estar haciendo mañana, mejor preocuparse del presente. Y ya lo decía el maestro Oogway en Kung Fu Panda: "El ayer es historia, el mañana es un misterio, sin embargo el hoy es un regalo, por eso se le llama presente"

Ahí va mi lista de cosas que me hacen feliz. Voy a poner 13 porque no soy nada supersticiosa y porque ya sabéis que hoy estoy un poco cansada, de otra manera esta lista no tendría fin. Os animo a que hagáis una vosotros también :)


  1.  Terminar de leer un capítulo de un libro e ir corriendo a por el siguiente porque la lectura está muy interesante
  2. Que mis alumnos mejoren sus notas de inglés porque les he despertado un nuevo interés por la asignatura
  3. Empezar a ver una serie y que el capítulo piloto me entusiasme
  4. Que mi abuela haga albóndigas o natillas
  5. Una taza de té calentito cuando más frío hace
  6. Los reencuentros después de meses con los amigos que están lejos
  7. Hacer dibujitos de robots o frutitas con ojos en mis libros en esos momentos en los que estoy en clase de francés y mi cabeza se va a otra parte
  8. Ese estado de sonrisa tonta y risa floja que sólo la primavera nos sabe proporcionar
  9. Que el sudoku del periódico no lo haya hecho nadie en casa y llegue a mí intacto
  10. Canturrear la canción más impensable de repente sólo porque la has escuchado de refilón antes en algún sitio (ayer fue la de "Mercadooooona")
  11. Descubrir tras volver a casa agotada el regalazo que mi yo del pasado le ha hecho a mi yo del presente: haber hecho la cama antes de salir de casa
  12. "Lazing on a Sunday afternoon", tanto la canción  de Queen como lo de holgazanear de vez en cuando
  13. Portarme bien haciendo la dieta durante varias semanas y tener luego un día loco de sushi como recompensa
Me he ido animando conforme escribía y, tal y como vaticinaba al principio, esta lista se me haría infinita, pero ahí la voy a dejar. Ahora os cedo el testigo a vosotros.

¡Hasta el próximo post!

martes, 25 de febrero de 2014

Secundarios de lujo

Acabo de hacer una pequeña reflexión, tan minúscula que apenas ha estado en mi cabeza un par de segundos. Ahora me apetece mucho venir aquí a hacerla un poco más larga. Tranquilos, no creo que me extienda mucho, no deja de ser una tontería, pero me apetece plasmarla aquí.

Estaba hace un momento leyendo las publicaciones en redes sociales de algunos conocidos y me he dado cuenta de cuánto me aportan en el día a día. No estoy hablando de gestos profundos, complicados o incluso dirigidos únicamente a mi persona. Se trata más bien de las cosas que no se dicen con palabras, de las fugaces y escasas interacciones que tenemos y, sobretodo, de saber que esas personas han conectado contigo de igual manera. No me estaréis entendiendo nada, pero voy a intentar explicaros cómo son esas personas de las que hablo.

Los he llamado secundarios de lujo. Son personas que quedan fuera de tu círculo más íntimo de amigos y familiares. Normalmente los conoces por casualidad, han coincidido contigo en algún evento, trabajo, clase o situaciones parecidas. Algunas de estas personas sí saben que son importantes para tí al igual que tú lo eres para ellas; otras no lo saben aun o no lo conocerán nunca. Puedes hablar de casi todo con ellas y la seriedad de las interacciones puede variar e ir desde reiros con un chiste hasta debatir sobre algún tema de actualidad. Se parecen mucho a aquellos llamados "amarillos" por Albert Espinosa en su libro El mundo amarillo, pero para mí estos últimos incluyen también otra categoría más protagonista y por eso ya no son secundarios. Yo me entiendo. 

El caso es que me siento afortunada por poder disfrutar así de los personajes secundarios de mi propia historia que es mi vida. No sabéis hasta qué punto son importantes esas personas, sobretodo porque me dan constantemente pistas de que estoy llevando mi vida por el buen camino, un camino que me ha permitido conocerlos y compartir así nuestras vivencias. Así que desde aquí les doy las gracias por haberme dado la oportunidad de conocerlos. 

No voy a dar nombres, puedes ser tú, lector, uno de esos personajes secundarios de lujo en mi vida... ¿qué opinas?

¡Hasta el próximo post!

martes, 11 de febrero de 2014

Tus sueños se harán realidad


Esta mañana tenía que levantarme a las 7:30 para irme a la clase de francés, pero estaba en medio de un sueño tan revelador y bonito que si no es porque mi padre ha venido a despertarme a las 8:15, habría seguido durmiendo y llegado tarde a la Escuela de Idiomas. El caso es que al final, medio atontada que estaba, me han tenido que llevar en coche. Una vez de camino, un semáforo se ha puesto en rojo y nos hemos ido a parar junto a un muro en el que había varias pintadas. Una de ellas me ha llamado poderosamente la atención y he experimentado un momento muy peliculero, pues no os miento al decir que en cuanto he leído la frase el coche se ha puesto en marcha y me he quedado entre sorprendida y atontada mirando hacia atrás mientras nos alejábamos con el coche. ¿Y qué decía esa frase para haberme despertado del todo? "Your dreams will come true" (Tus sueños se harán realidad). No os voy a contar qué estaba soñando esta mañana, pero os diré que ya al levantarme me he quedado pensando en lo que había pasado en mi sueño y me he vuelto más optimista de lo habitual. De repente, ¡toma frase! Demasiadas coincidencias. Tras el impacto inicial mi actitud ha cambiado y ha seguido asi de optimista y alegre toda la mañana. Es más, el día aun no ha acabado y sigo con ese espíritu, presintiendo que algo bueno está por venir. Y el caso es que me estoy sintiendo tan bien hoy, que me apetecía venir a contaroslo y a compartir con vosotros unas ideas que saco de todo esto.

La primera de ellas es el poder de nuestros actos, cómo cualquier mínima tontería que hacemos puede repercutir en los demás. A mí me ha pasado esta mañana al leer esa frase. Alguien decidió salir un día con una plantilla y un bote de spray y dejar esa pintada justo en ese lugar. Muchas veces he pasado por ahí y no es la primera vez que la he visto, pero hasta ahora nunca me había dicho nada, nunca había despertado en mí ningún sentimiento. Hoy le doy las gracias a esa persona, quien quiera que sea, por haber dejado ahí ese mensaje tan esperanzador. Como véis, cualquier tontería que hacemos puede llegarle a alguien y hacerle algún bien.

Al hilo de lo anterior saco mi segunda idea: las cosas serán cuando tengan que ser. En el momento en el que estemos preparados para algo, las cosas sucederán, no antes. Hasta hoy yo no había leído esa frase, simplemente la había visto, pero no asumido. Vamos por el camino buscando los códigos que nos ayuden a descifrar la vida, a leerla y comprenderla. Las palabras están ahí, pero no siempre nos dicen algo. Recuerdo cuando hace unos años me fui sola bien temprano a enfrentarme al examen de oposición. En la radio de mi coche sonó una canción tan tonta como lo es el "Waka-waka" de Shakira. ¿Os podéis creer que una canción que tenía repetida hasta la saciedad de repente me estaba mandando un mensaje que nunca antes había percibido? "Llegó el momento, caen las murallas / Va a comenzar la única justa de las batallas / No duele el golpe, no existe el miedo / Quítate el polvo, ponte de pie y vuelves al ruedo / Y la presión se siente, espera en ti tu gente / Ahora vamos por todo y te compaña la suerte / Tsamina mina zangaléwa, porque esto es África" (bueno, esta última estrofa evidentemente no me dijo nada jajaja). Sería porque iba un poco cagada de miedo, no sabéis la presión que se siente en este tipo de pruebas, pero una letra tan tonta y tan expresamente dirigida a un equipo de fútbol cualquiera de repente me estaba dando ánimos a mí. No deja de ser una tontería, pero tanto ese día como esta mañana de repente he comprendido el verdadero significado de las cosas que siempre han estado ahí. Por eso digo que las cosas serán cuando tengan que ser, cuando menos lo esperemos. 

Y por último, la tercera idea que se me ha pasado por la cabeza esta mañana por culpa de mi sueño y de esa pintada en la pared ha sido que hay que vivir cada momento como si fuera especial, con la esperanza de que algo bueno está por venir. Esto que os podrá parecer una tontería supina es lo que he puesto en práctica desde esta mañana y me está ayudando a tener un día estupendo, de esos que parecen un regalo, llenos de ganas de saber qué cosa buena habrá después. 

En fin, como digo siempre, yo me entiendo lo que digo. Simplemente decir que me ha encantado tener un día lleno de puntos que se unen, lleno de pistas que parecen cobrar sentido por momentos. Y ¿quién sabe? quizá en las horas que quedan del día mi sueño pueda hacerse realidad. Por falta de emoción u optimismo que no sea.

¡Hasta el próximo post!


miércoles, 25 de diciembre de 2013

CAB13 Día 25: El Grinch

Son las 3 de la mañana y hace un ratito hemos vuelto a casa. Nuestra Nochebuena ha sido diferente, única y genial. Es la primera vez que celebramos esta noche con esa parte de la familia y encima de una manera tan especial. Hemos podido contar con la entregada ayuda de un cocinero profesional que ha venido a hacernos la cena. ¡Y vaya cena! Ha sido de restaurante de 5 estrellas, y es que el cocinero ha trabajado y trabaja en sitios así. Vamos, ha sido toda una nueva experiencia y salgo de ella encantada. Tanto es así que estoy ahora aquí actualizando el blog, mañana no habrá quien me levante jajajaja Bueno, sí, Papá Noel, que aunque este año venga con regalos contados, algo guay me trae... o eso me dicen mis pajaritos.....

El caso es que mi sorpresita de hoy, la última ya en este calendario de adviento bloguero, es un tanto sencilla, aunque muy bonita y con un significado especial. Como hoy no tengo muchas ganas de calentarme la cabeza, voy a echar mano de los vídeos, así que os voy a dejar la peli de dibujos animados How the Grinch Stole Christmas (Cómo el Grinch robó la Navidad) Está en inglés, pero más o menos puede entenderse. Hace poco hice un quiz literario y salía la pregunta de por qué el Grinch era tan malo. La respuesta era que tenía el corazón dos veces más pequeño, pero mi hermano eligió otra de las respuestas que había: porque le apretaban los zapatos. Y la verdad, pensándolo bien, la gente hoy en día puede ser mala o estar enfadada por ambas razones, si seguimos hablando metafóricamente. Lo importante es el mensaje final: por mucho que se empeñen los malos en hacernos sufrir y en fastidiarnos las navidades, nos tenemos los unos a los otros. Da igual que no tengamos regalos, comilonas, decoración, etc. Lo que realmente importa es tener a tus seres queridos a tu lado. Me acuerdo en estas fechas de toda esa gente que lo está pasando tan mal en nuestro país. Estamos todos jodidos, pero hay quienes no tienen ni siquiera una casa. Y por como van las cosas, quién sabe, igual tu y yo nos vemos en esa terrible situación algún día, esperemos que no sea así. Ahora bien, jamás se me ocurriría comparar al Grinch con nuestro Gobierno de ladrones y maleantes. El Grinch al final demuestra tener sentimientos y se arrepiente de haber robado. Su corazón pasa de ser dos veces más pequeño a ser tres veces más grande. El de nuestros políticos se va haciendo cada vez más pequeñito, algunos incluso no tienen nada desde hace tiempo. ¡Cuánto deberían aprender del Grinch! En fin, no me enrollo más con bobadas, aquí tenéis la peli en varias partes, que la disfrutéis. Espero que este calendario de adviento bloguero os haya gustado este año. Me lo he intentado currar, aunque no me ha salido tan bien como me hubiera gustado. Ale, FELIZ NAVIDAD y hasta el calendario del año que viene!


miércoles, 18 de diciembre de 2013

CAB13 Día 18: Videoclub Charlot

Cada vez que pasó por allí y miro hacia aquel local, me invaden una pena y una nostalgia tremendas. Ahora es un negocio diferente, creo que una tienda de ropa, pero hace muchos años fue el lugar al que acudíamos por lo menos una vez a la semana, sobretodo los viernes, y  entrábamos y salíamos con una gran sonrisa. Era el videoclub de mi barrio, el videoclub Charlot.

La foto no se corresponde al videoclub Charlot
Era un local pequeño, pero para una niña como yo, aquello era enorme. Las estanterías estaban repletas de cintas y cuando salía alguna película nueva, había muchas carátulas del mismo título. Si era un peliculón de estreno, de esos tan solicitados, había entre 10-15 fundas vacías. Uno iba allí con la esperanza de encontrar alguna copia que no tuviera puesto el cartelito de "Alquilada" para así poder verla en casa. Nunca tuvimos la suerte de ser de los primeros en alquilar un taquillazo, siempre llegábamos in extremis al videoclub y podíamos tener suerte de que quedaran un par de cintas o no. Para Titanic hubo que esperar, por poner un ejemplo. Nos paseábamos por el videoclub durante unos largos minutos para decidir qué dos pelis (a veces incluso 3) nos íbamos a llevar para ver durante el fin de semana. Además, si devolvíamos la peli con anterioridad, nos daban un bono para que el próximo alquiler fuera más barato o gratuito. Había películas que incluso sacaba una y otra vez, como una de dibujos animados del Inspector Gadget u otra de Isidoro. Unos cuantos títulos que recuerdo con cariño de cuando era más pequeña son Todos los perros van al cielo, Ferngully, La Tostadora Valiente o La Princesa Cisne. Qué época más bonita, aquella en la que nos quedábamos los 4 en familia viendo una película. Pero aquello se acabó. Los DVDs aparecieron tímidamente, muy poca gente tenía ese reproductor en casa, aunque no pasó mucho tiempo antes de que se pusiera de moda y oficialmente el DVD le quitara el puesto al VHS. 

Desaparecieron los vídeos, las cajas de películas en este nuevo formato ocuparon las estanterías. El videoclub experimentó ese gran cambio, pero este nuevo sistema traía consigo un gran problema: la pirateria. Sería hipócrita generalizar este punto, pues todos hemos participado de ello, así que con gran pesar admitiré que dejé de ir al videoclub. El entusiasmo ya no era el mismo. ¿Para qué iba a pagar por algo que podía conseguir sin coste alguno? Mis ojos se paseaban por aquellas estanterías, pero ya no veían las películas con el mismo ánimo, pues podía conseguirlas por internet. Por lo tanto, alquilar una película se convirtió en un acto que hacía a desgana. El videoclub se convirtió en un juguete roto, ese con el que has disfrutado mucho pero que cuando creces o te cansas dejas de lado sin volver la vista atrás. Y justo en este punto acaba mi historia con el videoclub Charlot, ese que tanto me había dado.

Esta no es la historia de un único lugar, es la de muchos negocios como este o de otro tipo. No hay nada peor que caer en el olvido, que ya nadie quiera saber nada de ti. Pero que los últimos momentos no empañen la historia tan bonita que hay antes. El videoclub Charlot será siempre el lugar en el que descubrí el cine, mi pequeño cuartito de proyección, como el de la película Cinema Paradiso. Una historia un tanto triste que por desgracia sucede muy a menudo en muchos ámbitos de la vida. Siento dejaros con mal sabor de boca hoy, pero la vida es así.

¡Mañana más!

jueves, 5 de diciembre de 2013

CAB13 Día 5: Invictus

INVICTUS 
Más allá de la noche que me envuelve
negra como el abismo insondable,
agradezco al dios que fuere,
por mi alma inconquistable.

En las garras de la circunstancia
no me he estremecido ni he llorado.
Bajo los golpes del azar
mi cabeza sangra, pero está erguida.

Más allá de este lugar de ira y lágrimas
yace el horror de la sombra,
sin embargo la amenaza de los años
me halla y me hallará sin temor.

No importa cuán estrecho sea el camino,
ni cuán cargada de castigos la sentencia,
Soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.

Quedan 5 minutos para que acabe este día tan raro. No he podido actualizar antes, demasiadas cosas tenía en la cabeza. Os dejo con los versos de William Ernest Henley, me han venido a la cabeza tras conocer la muerte de Nelson Mandela hace escasos minutos. "Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma" Quién me iba a decir que hoy esas palabras cobrarían tanto sentido. He tenido que tomar una decisión, he tomado las riendas de mi destino, espero no haberme equivocado. 

Mañana más

domingo, 1 de septiembre de 2013

Septiembre con mayúsculas

Estamos en Septiembre, señores. Sí, ya sé que en español no se escriben los meses del año en mayúscula, manías que a una se le pegan del inglés...o no. Creo que este es un mes destacado entre los doce que hacen el total del año y me apetece escribirlo así. 

Se acaban las vacaciones, comienza la vuelta al cole, al trabajo y a esa rutina de la que nos hemos alejado durante el verano. De nuevo empieza todo y de una forma un poco brusca. Agosto nos acomoda y nos hace olvidar el paso del tiempo, pero hay que volver a la realidad. Este año la vida nos regala un día más de descanso, pues hoy día 1 es domingo, muchos no tienen que cumplir aun con esas obligaciones propias de este mes. Por tanto, disfrutemos de este día que sabe a vacaciones de verano todavía y ya nos ocuparemos mañana lunes día 2 de meternos de lleno en la rutina de siempre.

De momento puedo decir que este ha sido un gran verano. Aunque ha habido momentos de ganduleo en casa, no han sido muchos. Han sido más las veces que he estado paseando, visitando lugares nuevos, saliendo de Alicante, yendo a tomar algo fresquito, quedando con los amigos, etc. Sí es cierto que la playa no la he pisado y la piscina en pocas ocasiones, pero uno no tiene que hacer esas cosas para sentir que está disfrutando a tope del verano. La sensación que tengo en este día de hoy es muy positiva, así que con eso me quedo. 

Ahora toca mirar hacia delante. Empieza un nuevo curso que espero sea mejor que el anterior. Ya os conté que el curso pasado no trabajé, a ver si este año me llaman de mi bolsa de trabajo. Y si no, a seguir con las clases particulares y demás cosas que vayan surgiendo. Tengo muy claras mis metas y, sobretodo, tengo muy claro que voy a disfrutar de todo, sin dejar que el pesimismo asome. De momento, este día 1 me lo he tomado con muchas ganas. Me he puesto las pilas esta mañana temprano y hemos salido a dar un paseo. Desde luego que madrugar tiene recompensas como esta: ver Alicante amanecer. Además, el aire de la mañana nos ha sentado bien para ir tramando cosas de cara a un nuevo proyecto que en breve empezaremos mi hermano y yo. Pronto sabréis de qué hablamos. En fin, que no son ni las 10 de la mañana y ya estamos aprovechando desde el primer momento los días de este Septiembre con mayúsculas.


Fin de la cita...digo, del verano!




jueves, 1 de agosto de 2013

Casualidades

-¿Y cómo os conocisteis?
-Pues mira. Yo que soy de allí conocía a tal que era de aquí, que a su vez conoció a cual. Un día nos presentaron, todo de casualidad.
-¡Qué curioso! ¡Vaya mezcla de personas!

 Pues ya ves. Es curioso mirar a tu alrededor y ver que la gente importante que te rodea ha llegado a tu vida casi por casualidad. Haces memoria y te van llegando vagas imágenes mentales de aquellas primeras veces en las que coincidiste con esas personas. Algunas son anecdóticas, casi irónicas, de esas que ahora recuerdas y te dan para unas buenas risas. Hoy mi memoria se detiene en las historias archivadas de una persona en concreto a la que por ser el día de su cumpleaños quisiera dedicar estas líneas. 

El orden de los factores no nos va a alterar el producto. Da igual si nos vimos por primera vez en un sitio o en otro, si nos cruzamos más de 4 palabras o si no pasamos de un breve saludo. Sólo mira dónde estamos ahora, cómo te has convertido en una persona importante para nosotros. Es de esas casualidades que visten de optimismo el día a día. Quién me iba a decir que aquella chica a la que vi fugazmente en varias ocasiones iba a convertirse en quien considero a día de hoy una buena amiga. Y todo se remonta a varios pasos previos con otras personas. Si A no me hubiera convencido para irme de Erasmus, yo jamás me lo habría planteado y jamás habría conocido a B, quien a su vez sin proponérselo te conoció a tí, C, y un día nos presentó. Y si me paro a pensar, quizá haya más pasos previos a A, B y C. Es lo que me digo a mí misma todos los días, la vida está llena de casualidades que no son sino elecciones fortuitas que vamos haciendo por el camino. ¡Cómo me alegro de los pasos que he dado si me han llevado a conocer a gente tan genial como vosotros! 

En fin, disfruta de tu día. Celébralo como el English weather te lo permita y piensa que cada día la vida puede estar haciendo funcionar ese mecanismo tan complejo de casualidades. No podemos saber si el paso que damos es el correcto, el que nos conducirá a esa gran casualidad, así que lo importante es que sea el paso con el que te sientas más segura, con el que más disfrutes sin pierder tu esencia y, ¿quién sabe? quizá sea el adecuado. 

Un día un jóven director de cine rechazó colaborar con un amigo suyo director de cine también. La película en la que no quiso colaborar se llamaba Star Wars. Aquel jóven director tomó esa decisión porque iba a ocuparse de otro proyecto, un proyecto que a priori tampoco quería hacer pero que al final aceptó. La película que hizo se llamaba El Padrino. No digo nada y lo digo todo. FELIZ CUMPLEAÑOS

domingo, 30 de junio de 2013

Curso en blanco

Hoy es 30 de junio, fecha en la que los profesores interinos cesamos en nuestro puesto si es que estamos cubriendo alguna baja, y toca hacer balance del curso. Lamentablemente, este ha sido para mí un curso en blanco en cuanto a trabajo, pues no me han llamado de la bolsa, así que no puedo hacer como otros años y hablar de mi experiencia docente en un centro educativo. Sin embargo, he hecho otras cosas y a día de hoy estoy contenta, muy contenta, el balance es muy positivo.

No es que me alegre de no tener trabajo, todo lo contrario. Los malditos recortes de Educación me han chocado de frente, dándome un fuerte revés, y no creo que la cosa vaya a mejor el año que viene en ese sentido. Preveo con cierto realismo, que no pesimismo, un próximo curso igual a este que hoy llega a su fin. Llegado el momento, quizá el balance no sea tan optimista como el que hago ahora, pero eso será otra historia. De momento, este curso, a pesar de no haber trabajado, he aprovechado muy bien el tiempo en otras cosas. 

Quizá ha sido el destino, que me reclamaba con urgencia en otras cosas porque, gracias a haber estado parada durante este curso 2012-2013, he podido trabajar en mí. Ya no soy la misma persona de hace unos meses, he cambiado el chip por completo. El 17 de septiembre tomé una decisión y la llevé a cabo. Decidí empezar a cuidarme, a tomarme en serio mi salud. ¿El resultado? Hoy tengo 20 kilos menos (19,5 para ser más exactos, se me está resistiendo redondear la cifra, pero estoy en ello), me siento más ágil, más activa e incluso más jóven. Algún día os contaré qué me pasaba por la cabeza en la fecha antes mencionada, de momento quedaos con que decidí espabilarme y a la mañana siguiente, sin saber aun cómo, salí temprano por la mañana a andar y así continué durante meses. Cuando llegaron las navidades ya había perdido 12 kilos y así hasta día de hoy. En fin, no quiero aburriros ahora con esa historia, pero para mí ha sido lo que más ha marcado este período de tiempo. Si hubiera estado trabajando, nada de esto habría ocurrido, estoy muy segura de ello porque me conozco. No sé si llegaréis a entenderlo, pero por eso estoy agradecida de no haber sido llamada de mi bolsa este año.

No me malinterpretéis, he echado de menos trabajar en un instituto. El año pasado fue una experiencia muy gratificante para mí porque prácticamente, a pesar de ser mi tercer curso trabajando, era una novata y por primera vez tuve verdaderas responsabilidades al trabajar durante más tiempo; pude ejercer de profesora por completo. Y me encontré realmente cómoda con ello, me dí cuenta de que eso era lo mío. Pero me siento muy afortunada una vez más porque, aunque he estado alejada del día a día en un instituto, no ha sido así de la experiencia docente. He tenido la suerte de poder ejercer mi trabajo dando clases particulares y me lo he pasado genial porque he aprendido nuevas cosas. La mayoría de mis alumnos han aparecido a finales de curso, pidiéndome ayuda para aprobar o sacar mejor nota, y lo han conseguido. Me siento muy orgullosa de haber podido hacer algo para ayudarles, aunque como siempre digo, son ellos quienes realmente consiguen las cosas, el mérito es suyo. Y en todo caso, me han ayudado ellos a mí, porque no he perdido nunca de vista mi vocación, porque han hecho que haga una autocrítica y descubra cómo mejorar en lo que hago. Otro punto más a favor de este curso en blanco.

En fin, mañana 1 de julio empezaré a disfrutar de las vacaciones de verano. El hecho de estar parada no va a hacer que las disfrute menos. Veremos cómo se da el próximo curso, pero tanto si trabajo como si no, afrontaré lo que venga con decisión, seguridad y con el mismo optimismo de siempre. De momento este curso ha sido genial. ¿Entendéis ahora por qué?


viernes, 28 de junio de 2013

Oídos sordos

Acabo de llegar a casa un tanto molesta. Vengo del banco. "No me digas más", pensaréis. Es cierto que en los días que corren, mencionar el banco es sinónimo de algo no muy agradable, pero lo que me trae hoy aquí es algo diferente, podría haber pasado (y seguro que pasa) en cualquier otro lugar.

Veréis, he acudido al banco a hacer unas gestiones. La máquina que da los números de turno estaba estropeada, así que, como buenos ciudadanos, quienes estábamos allí hemos ido pidiendo la vez y estableciendo un orden. Aunque a priori parecía no haber nadie en la cola, al final he tenido que esperar la friolera de 40 minutos para que me atendieran, pues sólo había una persona en el mostrador de caja. Y si yo he esperado 40 minutos, quienes venían detrás mía aun tendrían que esperar mucho más. El caso es que de repente, tras llevar 30 minutos allí, ha venido una chica que tendría alrededor de 40 años y ha querido "ir a hacer una pregunta" y pasar antes que todos los que estábamos esperando. Por lo que ella misma hablaba con la persona que la acompañaba, no tenía pinta eso de ser una simple pregunta. Vamos, que quería colarse así por todo el morro. Se ha acercado a quienes estábamos a punto de ser atendidos para pedirnos amablemente si podía pasar a "preguntar". Tanto yo como el señor que iba dos sitios detrás mía le hemos dicho que sí, por no oirla más que nada. Pero la mujer que tenía justo detrás de mí ha dicho que no. Y aquí es donde viene todo el percal.

La chica de la "pregunta" nos lo ha pedido de buenas maneras. Y de las mismas buenas maneras dos personas le hemos dicho que sí y otra que no. La que se ha negado lo ha dicho en buen tono y sin hacer reproches tipo "te quieres colar", que era lo que todos pensábamos; simplemente es una persona que lleva más de media hora allí y, además de estar cansada, igual tiene prisa. Bueno, pues la chica de la "pregunta" se ha pillado un buen rebote y ahí es cuando se ha delatado ella solita, pero además ha demostrado ser de ese tipo de personas que, por duro que suene, son escoria para la sociedad. ¿Qué ha pasado? Pues ha pasado que la mujer que se ha negado era una inmigrante de origen marroquí y la de la "pregunta" era española, racista para más señas. De su boca de "ciudadana española que se cree mejor que tú, inmigrante" han salido una ristra de barbaridades racistas que me han hecho sentir rabia. Rabia porque nadie ha tenido el valor de decirle lo maleducada que estaba siendo, rabia por haberle querido ceder el turno segundos antes, rabia por saber que la mujer inmigrante estaba oyéndolo todo y sintiéndose discriminada, rabia en general por la injusticia que se estaba cometiendo. Empezar a mezclar lo del turno con un racismo tan injustificado me parece caer muy bajo. Me consuela que la engreída de turno no se ha salido con la suya y se ha tenido que poner a la cola, al final de la cola. Si ha decidido esperarse a hacer su pertinente pregunta, seguro que aun sigue allí sentada con su mala leche, aburrida.

 Ha sido una situación muy violenta, de esas cosas que no agrada ver y que entristece a cualquier persona educada con dos dedos de frente. Y lo triste de todo esto es que, a pesar de ser un incidente aislado en la cola de un banco esta mañana, es también algo que sucede todos los días y en cualquier lugar. Se dice que hay tontos en todos lados, pero es que cada día hay más. ¿Qué le pasa a esta sociedad? Decir que se es una persona educada para muchos es ya una falacia convertida en coletilla, ahí a mano para usarla en todo momento. En fin, me apenan mucho estas cosas. He llegado a casa sintiendo que tenía que denunciarlo y así lo estoy haciendo. Me habría gustado girarme y decirle a la mujer marroquí que no se preocupara, que no hiciera caso a una tonta, que no todo el mundo es así de intolerante, que aquella que la estaba llamando injustamente maleducada estaba demostrando serlo y que, en definitiva, a palabras necias, oídos sordos.

miércoles, 27 de febrero de 2013

D-E-S-A-H-U-C-I-O

desahuciar. ‘Quitar [a un enfermo] toda esperanza de curación’ y ‘desalojar [a un inquilino] mediante una acción legal’ En cuanto al acento, la desinencia -iar sigue el modelo de anunciar ( apéndice 1, n.º 4) y el grupo -au-, el de causar ( apéndice 1, n.º 10): desahucio, desahucias, desahucia, etc.; por tanto, no son correctas formas como desahucío, desahucías, etc., ni desahúcio, desahúcias, etc. La h intercalada va detrás de la primera a, y no detrás de la s: deshauciar.

"Desahucio". Una palabra que no había oído en mi vida. O quizá sí, pero mi cabeza no la había registrado como una palabra de uso común, no estaba en mi vocabulario. Eso sí, tenía un sinónimo mucho más apañado para definir dicha acción: desalojo. Esa palabra sí me sonaba más. Pero sigamos con el vocablo que nos atañe: desahucio. Nótese que lleva una h intercalada. ¿Dónde? Lo más normal, dadas otras palabras con h intercalada con las que nos hayamos podido topar en la vida, es que situáramos la h después de la s al igual que sucede en palabras como deshacer o deshidratar. Pero no, el diccionario de la RAE, tal y como he puesto al comienzo de este post, nos dice que la h ocupa su lugar tras la a y que escribirlo de otra manera sería incorrecto. Para ambos casos, para el del conocimiento del término y para el de su correcta ortografía, una palabra se aprende cuando es usada, cuando la recibimos y la transmitimos de forma oral y/o escrita. Y aquí es cuando viene la parte desoladora de este post, porque en los últimos tiempos se está empleando mucho esa palabra y es muy triste todo lo que conlleva. 

 Os he puesto al principio la definición del DRAE, no he querido meterme en definiciones legales mucho más amplias y complejas, y hay un motivo por el que no lo he hecho de esta segunda manera. Si os soy sincera, no llego a entender en profundidad el tema este de los desahucios, su parte legal quiero decir. No entiendo bien qué quieren decir ciertas cosas, buenas y malas, implicadas en este asunto. Por ejemplo, así a bote pronto, no sé bien qué es eso de la dación en pago. Pero sí entiendo de ética, de moral, de sentimientos, de personas. Entiendo perfectamente que la situación que se vive en este país es muy injusta y lamentable. Entiendo que los banqueros y políticos han vivido por encima de sus posibilidades, por mucho que nos quieran atribuir ese marrón a nosotros; han robado, se han reído de todos nosotros, han hecho y deshecho a su antojo porque nadie les veía, y aun siendo pillados se siguen yendo de rositas. Entiendo que le están quitando a la gente sus casas y, con ellas, su ilusión por la vida. Entiendo que mucha gente no puede seguir pagando su hipoteca y los bancos se están queriendo aprovechar del más débil. Entiendo que hay muchísima gente recurriendo a actos desesperados para protestar y para reclamar lo que es suyo, como todas esas personas que se han quemado a lo bonzo frente a una sucursal bancaria. Entiendo que muchos otros, cansados de su miseria, se están quitando la vida. Entiendo que quienes deberían actuar y hacer algo por parar esta fatídica situación, los políticos, no hacen más que escurrir el bulto, mentir, hacer falsas promesas o incluso rechazar propuestas ciudadanas mucho más sensatas que las memeces que ellos mismos proponen, si es que llegan a proponerlas. Entiendo que quienes de verdad están consiguiendo pequeñas victorias son las personas, los ciudadanos que, desde la calle, desde plataformas y asociaciones se están mobilizando y están protestando. Entiendo que a todos esos que creen que una nueva España es posible se les trata como delincuentes, como enemigos del Estado y la Democracia, cuando es justamente al contrario. Esas cosas y más, sí las entiendo. Las palabras desconocidas no son impedimento para darme cuenta de la realidad de los hechos, aunque, muy a mi pesar, la palabra "desahucio" ya no me resulte tan desconocida. 

En fin, tan sólo pretendo hacer manifiesto mi malestar por este asunto y hacerlo desde mi sencillo conocimiento de causa. Soy una ciudadana preocupada por el futuro de su país, pues el presente no pinta nada bien. Seguramente haya mucha más gente como yo que no alcance a entender las cosas en su totalidad, pero no somos tontos, nos damos cuenta de lo que está pasando, de que hay gente pasándolo verdaderamente mal y que tenemos unos políticos de mierda que no se está haciendo nada por remediarlo. ¡Es tan injusto! 

Por cierto, la idea de escribir este post hablando de la palabra "desahucio" me rondaba ya desde hace bastantes días por la cabeza y fijaos qué casualidades de la vida que justo ayer o anteayer sale la Cospedal de las narices y se atreve a decir que prohíbe el uso del término. ¡Ándese a zurrir mierdas con un látigo, señora Cospedal! Esto no hace sino reforzar mi tesis de que los políticos no hacen nada por nosotros, tienen miedo de la gente, del poder de la gente. ¿Prohibir palabras? ¡Ni que estuviéramos en el 1984 descrito por George Orwell en su novela del mismo nombre! 

Espero que algún día todo cambie y mejore, que nos olvidemos de este término porque ya no haya desahucios que hacer; que se nos olvide cómo escribirlo correctamente, dudando sobre dónde colocar la h intercalada. Sería un bonito error ortográfico, una buena señal. Soñar es gratis.

lunes, 14 de enero de 2013

¿Un lunes cualquiera?

Son casi las 11 de la noche y estoy algo cansada, pero una serie de pensamientos recorren mi cabeza y quisiera plasmarlos aquí, todos juntos. No sé si el mezclote y el cansancio me permitirán hacer un buen post, pero me apetece escribir porque este no ha sido un lunes cualquiera.

Suena mi despertador. Son las 7:30 de la mañana y, a diferencia de estos días pasados, salgo decidida de la cama, sin vacilar. Por mis venas debe correr un buen chute de adrenalina, pues me encuentro muy activa y con ganas de comenzar bien la semana, de gestionar bien los 7 días que la conforman de una vez, porque las navidades acabaron pasando factura en la dieta y en los hábitos de madrugar y hacer deporte. Sabía que hoy era ese momento de cambio de mentalidad y vaya si lo ha sido. Minutos más tarde, esta vez en la calle, recibiría otra buena dosis de optimismo.

Veréis, íbamos mi hermano y yo camino de la cancha de baloncesto en la que solemos jugar. Eran las 8:15 de la mañana. Mientras esperábamos en un semáforo para cruzar, una mujer de mediana edad y que iba en pijama se nos ha acercado pidiendo ayuda. Al parecer, estaba al cuidado de una anciana y ésta se había caído de la cama y estaba en el suelo. No podía levantarla y había salido a la calle en busca de ayuda. No lo hemos pensado dos veces y hemos ido con ella al piso. Y allí estaba sentada en el suelo una mujer muy mayor, con gesto apesadumbrado, lamentándose por verse en esa torpe e impotente situación. Entre mi hermano y yo, más él que yo, la hemos levantado con cuidado y sentado de nuevo en la cama. Me ha dado mucha pena verla allí sintiéndose inútil, pasando cierta vergüenza al verse ayudada por unos completos desconocidos que la estaban viendo medio desnuda, pues tan sólo llevaba un camisón puesto. Pero las palabras que hemos recibido de agradecimiento han sido reconfortantes y me han hecho abandonar esa momentánea lástima que he sentido. Y es que una vez solucionado el desafortunado problema la anciana se ha deshecho en palabras de agradecimiento.

Es ley de vida, llegará un momento en que no podamos valernos por nosotros mismos, que necesitemos estar en constante dependencia de otras personas, pero me apena que no todo el mundo corra la misma suerte. Pienso en todas esas personas mayores que están solas, que no tienen a nadie que las ayude. Pienso en esta maldita crisis y en estos malditos recortes que se ciernen sobre nosotros y que se están traduciendo en menos ayudas para los más desfavorecidos. Es criminal que hoy en día haya ancianos que mueran solos en sus casas porque no han estado más vigilados por las autoridades competentes, por no hablar de esos familiares tan ruines que tienen las agallas de desentenderse de ellos. La ancianita a la que hemos ayudado esta mañana en cierto modo ha sido afortunada por haber estado acompañada por otra persona que ha dado la voz de alarma. Seguramente esa otra persona salga de su bolsillo, pero lo importante es que ahí estaba. En fin, nos hemos sentido muy bien con nosotros mismos por el gesto desinteresado que hemos tenido, pero la sensación era un tanto agridulce porque ha sido inevitable pensar en la pena que producen este tipo de situaciones por las circunstancias que las rodean.

A esa satisfacción personal que he mencionado por la buena acción de esta mañana va encadenado, y nunca mejor dicho, lo próximo que os voy a contar ahora. Y es que justo cuando estaba contando a la gente lo bien que me sentía por ello, alguien ha subido un vídeo de una cadena de buenas acciones. En él salía gente haciendo acciones generosas y desinteresadas, ayudando a los demás. Y siempre en esas situaciones había una persona que hacía de testigo y que luego a su vez tenía un gesto con alguien en otra situación de su día a día. Y así, a modo de cadena, el mundo se estaba convirtiendo en un lugar mejor, lleno de personas generosas y buenas acciones. Me ha gustado mucho esta idea. La vida sería mucho más fácil si reinaran los buenos sentimientos por encima de los rencores, egoismos y demás negativos sentimientos. Además, a modo personal uno se siente muy bien siendo una mejor persona, anteponiendo los buenos valores. Ojalá todo el mundo lo pusiera en práctica. Tenemos el poder de cambiar el mundo con pequeños gestos. Asumo esa responsabilidad.

En fin, esto era todo lo que quería contaros aquí, porque hoy no ha sido un lunes cualquiera. Hoy he cambiado el chip, he podido reflexionar sobre las cosas que tengo, he pensado en lo que hago y por qué lo hago, y en lo que podría hacer.  El balance es positivo. A ver mañana qué me depara el día.

Buenas noches :)


lunes, 7 de enero de 2013

(Des)propósitos

De nada sirve que incluya en mi lista de propósitos aquel de no dejarme las cosas para más tarde, porque no hay más que ver el retraso con el que hago este post. Mejor lo doy por imposible (o por despropósito, jejeje). Bueno, voy con la lista. Seré muy breve porque son pocas las cosas que tengo en mente ahora mismo.

LISTA DE PROPÓSITOS PARA EL 2013

1- Quedarme hecha una modelo de revista. Me conformaría con poder decir que "la talla 48 me aprieta el..." ya conocéis la rima... Digo 48 para poder hacer la rima, pero espero que sean menos tallas. He sido capaz de perder 12 kilos en 3 meses... creo que puedo hacer algo este año, por salud más que nada. A por ello! :)

2- Hacer deporte en serio. Esto está ligado al primer propósito, pero me refiero más específicamente a algún deporte y no dejarlo a los dos días. Vamos, que no me vaya al Decathlón y me compre todas las cosas para jugar al pádel y luego se quede ahí todo muerto de risa, por poner un ejemplo. Y sí, lo digo aquí, me apetecería jugar al pádel más asiduamente :)

3- Descubrir sitios chulos mientras hago caminata. También relacionado con los anteriores. Ya que salgo a andar por las mañanas, a ver si voy variando las rutas y descubro lugares nuevos en esta ciudad. O cojo un día y me voy a hacer una especie de senderismo. Todavía no estoy como para ponerme a subir una montaña entera, pero oye, un paseito tranquilo sí

4- Ponerme al día con los muchos libros, cómics o pelis que tengo en casa y no he tenido tiempo de mirar. De hecho, quisiera empezar un gran reto: leerme los 623 libros de esta lista . Que no cunda el pánico que he dicho EMPEZAR, no leerlos todos. De momento ya he empezado con el primero. En definitiva, un propósito muy cultural :)

5- Ordenar mi cuarto de una vez por todas. ¿Sabéis eso que se suele decir de "dentro de mi caos hay orden"? Bien, pues eso hay veces en las que es insostenible. A ver si me pongo en serio y decido dónde pongo cada cosa. Me he comprado una vitrina para poder exponer mis figuras mejor. Espero poder sacarle partido y lucir bien las cosas

6- Arreglar las miles de fotos que tengo desde hace dos años metidas en varios ordenadores, dispersas. O por lo menos ir ordenando desde ya las fotos de este año. Creo que es el propósito más chungo de todos....

7- No pasar tanto tiempo en internJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

Sí, ya lo dejo. ¿Qué os parecen? :)

lunes, 31 de diciembre de 2012

El año que se va

2012, un año que nunca olvidaré. Haciendo balance ahora de las cosas buenas y malas, son tantas y tan importantes las buenas, que no puedo sino decir que este ha sido un gran año a nivel personal. Si pienso hoy en todo lo que he conseguido, creo que puedo estar muy satisfecha y orgullosa de mí misma. Pero empecemos por el principio, que este optimismo no viene solo.

Recibí este año de una forma un tanto extraña. Estábamos en Newcastle con amigos y sin televisión, ni radio, ni un reloj que nos marcara la hora exacta. Nuestra única guía para saber cuándo entrábamos en los últimos segundos del año era el reloj del ipad de mi hermano. Cuando éste marcó las 23:59 empezamos a contar mentalmente los segundos y cuando quedaron 10 iniciamos una cuenta atrás de viva voz. Nunca sabremos si la hicimos o muy atrasada o muy adelantada, pero fue una entrada al 2012 diferente, especial, bonita, pues cuando nuestra cuenta llegó a la hora en punto nos abrazamos todos los allí presentes.

El día de año nuevo también fue especial. Es más, pensándolo ahora en este último día del 2012, creo que ese primer día me auguraba ya cómo acabaría 12 meses después. Y es que aquel 1 de enero de 2012 nos fuimos todos los amigos a andar por varios parques en Newcastle. Y cuando digo parques, hablo de algo muy parecido a un bosque, pues allí en el Reino Unido hay mucho verde y aprovechan. Aquella mañana crucé un río por unas piedras, vi una cascada, subí y bajé por laderas llenas de árboles y gente paseando. Con lo poco que por aquel entonces me gustaba andar, quién me iba a decir a mi que acabaría el año comiéndome el mundo de esa manera. Increíble. 

De vuelta en España me esperaba mi trabajo, al que pensé le quedaban dos días. Por aquel entonces estaba trabajando en un instituto en Benidorm. Estaba cubriendo una baja que acabaría a finales de mes. Pero qué suerte tuve. No sólo la baja no se acabó ahí, sino que pude seguir trabajando hasta abril, cuatro meses más. Aquello fue una gran sorpresa para mí, pues estaba muy a gusto en ese centro y no quería marcharme. Aprendí muchísimo, ya lo mencioné en otro post. Después de las vacaciones de Semana Santa mi trabajo acabó en ese centro, pero no me fui de Benidorm, pues unas pocas semanas después comencé a trabajar en otro instituto de la ciudad, uno en el que ya había estado trabajando la primera vez que ejercí de profesora hace ya unos pocos años. Volver, esta vez más curtida, al lugar donde empezó todo fue muy raro pero beneficioso para mí. Comparé mi nueva soltura con aquella que tenía dos años antes y me di cuenta del gran cambio que había experimentado para mejor. Vamos, llegué a mis vacaciones de verano más contenta que unas castañuelas.

Y llega septiembre, época de empezar de nuevo, de volver a la realidad y centrarse. Dos palabras se cernían sobre mi: recortes y crisis. A día de hoy sigo sin trabajar y no creo que lo haga ya en todo el curso. Son cuatro meses en los que mi vida ha pegado un gran cambio. No voy a decir que dé gracias de estar sin trabajo porque suena muy feo, pero sí es cierto que de no ser por eso no habría hecho nunca lo que he hecho. Los que me conocéis ya sabéis a qué me refiero, pero por si acaso lo explicaré.

16 de septiembre. Pasaba de la mitad del mes y la cosa con el trabajo no marchaba bien. No tenía tampoco otras cosas que hacer, pues no me había apuntado a ningún curso ni nada. Y justo ese día se cumplían 5 años desde que me había ido a Irlanda. Me puse a ver fotos de entonces, fotos en las que mi aspecto no era el que tenía en el presente. Y es que desde que regresé a España empecé a engordar muchísimo. Y ya no se trataba de la apariencia, sino de la salud y el bienestar. Ya no podía hacer determinadas cosas bien y en algún momento tendría que tomar cartas en el asunto seriamente. Ya había intentado otras veces ponerme a dieta, pero no había conseguido más que perder el tiempo. No sé muy bien por qué esta vez fue diferente, pero así fue. Di un golpe en la mesa y me prometí a mí misma hacer algo. Saldría a andar por la mañana temprano al día sigueinte. Mi primera sorpresa fue precisamente eso, madrugar aquel día para irme a andar. Me levanté a las 7:30, me puse el chandal y allá que me fui. Y así todos los días de esa semana. Y en eso estoy ya casi cuatro meses. Ahora me siento muy bien. Me cuido en la comida, no pico entre horas, hago ejercicio y practico algunos deportes. He perdido 12 kilos y muchos más que espero vengan detrás en este nuevo año. Pero eso lo dejaré para mañana, cuando escriba sobre mis propósitos para el 2013.

Y estas son las cosas que han eclipsado mi 2012. Por eso digo que ha sido un año muy bueno. Pero no sólo han sido buenas esas cosas. También en este año he conocido a gente nueva, he viajado, he ido a un señor concierto, he descubierto nuevas aficiones y redescubierto otras que ya tenía como los cómics, he disfrutado jugando a juegos nuevos con mis amigos, etc. Por supuesto que ha habido cosas no tan buenas. No puedo decir que hayan sido malas, pues para mi algo así se traduciría en enfermedad de mis seres queridos y, afortunadamente, no hemos tenido que lamentar grandes cosas. Doy gracias a Dios por haber ayudado tanto a mi familia este año, hemos podido salir de la adversidad y llegar a las puertas de este 2013 con buena nota. Así pues, no han habido cosas malas este año. Sí ha habido situaciones difíciles, pero creo que la vida se trata de eso, de atravesar malas rachas y crecer tras ellas. He cometido muchos errores, pero creo que he aprendido bastante de ellos, a eso me refería con crecer. Además, en todas esas ocasiones en las que he podido meter la pata he actuado siempre de buena fe, pensando que hacía lo que creía justo. En ese sentido tengo la conciencia tranquila. No quiero ponerme refranera, pero en esta vida todo tiene solución y, aunque no la veamos a priori, tiempo al tiempo. Éste todo lo cura y, al fin y al cabo, las dificultades forman parte de nuestro crecimiento como personas. Y que conste que todo esto es a nivel personal, pues para el resto de la gente este año quizá esté siendo nefasto. La crisis aprieta y muchas familias en este país no lo están pasando nada bien. Mis palabras de optimismo quizá no tengan ningún valor para ellos, pero a mí personalmente me funcionan.

En fin, poco más me queda por decir de este 2012. Lo acabo con unas fuerzas tan grandes que tengo ganas de comerme este 2013, de hacer grandes cosas. Pero de eso mejor os hablaré mañana.

FELIZ AÑO NUEVO !!!! Nos leemos el próximo año ;)

lunes, 24 de diciembre de 2012

Día 23: arreglar las cosas

¿Cuántas veces habremos deseado darle a un botón que nos solucione todos los problemas? Si fuera así de sencillo, otro gallo cantaría. De todas formas, yo siempre digo que los errores son buenos, están ahí para enseñarnos algo, para que aprendamos. Como profesora de inglés que soy, cuando mis alumnos se equivocan al decir algo no los reprendo. Al contrario, utilizo esos errores para hacerles entender dónde se ha equivocado, cómo pueden corregirlo y aprender lo que es correcto. 99'9% de las veces efectivo, garantizado :) En la vida pasa igual. Debemos afrontar los errores como algo que nos va a ayudar a ser mejores personas. Los botones para arreglarlo todo servirían de poca ayuda, si existieran. Aunque bueno, hoy os dejo un botón para arreglar las cosas. Por lo menos os puede hacer pensar que todo en esta vida hay que tratar de verlo desde una perspectiva más optimista :)

Dale al botón AQUÍ :)

viernes, 21 de diciembre de 2012

Día 21: disfruta ;)

Quizá es demasiado tarde para poneros este mensaje, por eso del fin del mundo y los Mayas... jajaja. Pero ahí os lo dejo. Si el mundo no se acaba hoy, disfrutad de cada día como si fuera el último. No hagáis como hoy y os paséis el día en Twitter o Facebook hablando sobre el Apocalipsis, jajaja (me incluyo en ese grupo de zánganos holgazanes). Preocupaos por las cosas que verdaderamente importan, dejad atrás los miedos, los pesares, los problemas. Porque cada día podría ser el último y porque el tiempo apremia. A disfrutar de la vida porque si son dos días, ya vamos por el tercero. 

Y dicho esto, me voy al lugar en el que saqué esta foto, Cartagena. Unas personitas muy especiales nos esperan allí ;)

jueves, 20 de diciembre de 2012

Día 20: niños salvándole la vida a sus padres

Hay veces que entro en Youtube y me meto en un bucle sin fin, viendo determinado tipo de vídeos. Ayer me ocurrió algo así. Comencé siguiendo un enlace que vi en un blog sobre una niña que a sus 7 años había salvado a su madre al llamar al número de emergencias cuando a ésta le había dado un ataque de algo. Y entonces ya me puse a ver vídeos relacionados, con la lagrimilla en los ojos. Fui guardando todos los enlaces para ir poniéndolos hoy aquí. Así que eso os traigo hoy, historias de niños de entre 3 y 8 años que salvaron la vida a sus padres llamando al 911 (como el 112 aquí). Los vídeos están en inglés, intentaré contaros un poquito de qué van, así cuando los veáis igual pilláis algo. Sacad los clinex...

Empezaremos por el vídeo de esta niña, Savannah, de 5 años. Su padre llama al 911 porque se ahoga, no puede respirar. Es la niña la que tiene que comunicar la emergencia. El chico del servicio de emergencias le hace preguntas, le pide que quite el pestillo de la puerta, que compruebe si el padre sigue consciente. Hay un momento en el que ella, como ve que va a venir una ambulancia, dice que están en pijama y que se va a cambiar antes de que vengan. El chico del teléfono le dice que se quede ahí y ella, obediente, lo hace. Luego cuenta que tienen un perro, pero no muerde, sólo ladra un poco.


En este otro vídeo podéis ver a la misma niña, esta vez la secuencia completa, sin cortes.




En el caso de este otro niño de 3 años, su madre se acaba de caer por las escaleras y está inconsciente. Coge el móvil de su madre y llama al 911. Al ser un móvil, a los del servicio de emergencias les cuesta más rastrear la llamada, por lo que le piden al niño que les diga su dirección si la sabe. Y el niño, como le habrán enseñado en casa, canta la dirección de su casa. Una muy buena idea para que los niños estén preparados en caso de que pase alguna cosa, si se pierden o algo.



El padre de este otro niño de 3 años ha tenido un accidente mientras trabajaba con madera. Se ha clavado una estaca en la muñeca y se queda en el suelo tirado desangrándose. El niño ve toda la sangre y enseguida se da cuenta de que algo no va bien. Corriendo llama al 911 diciendo que su padre necesita ayuda.


A esta otra niña de 3 años, su padre le ha dicho siempre que si pasa alguna cosa, salga a la calle y acuda al parque de bomberos que tiene a dos manzanas de su casa. Cuando un día su padre toma la medicación equivocada y cae redondo al suelo, la niña va corriendo a los bomberos.


Este vídeo es de Escocia, cuyo número de emergencia es el 999. Aquí se nota el acentazo escocés, que a mi aun me cuesta entenderlo. El caso es que la madre de este niño de 3 años se desmaya y el niño llama pidiendo ayuda. El vídeo es super tierno porque al final de la conversación el niño dice apenado "¿qué voy a hacer?" Qué plorera!


En este otro caso es la abuela de este niño de 3 años la que cae redonda al suelo. El niño llama y dice que es por el "azúcar de la sangre", pero menos mal que actuó rápido porque en realidad le había dado un ataque al corazón.



Otro caso de bajón de azúcar, esta vez de verdad. El niño se encuentra a su madre en el suelo y llama. En el primer vídeo que os dejo, le preguntan que dónde está su madre y el dice que en "Iowa, ¿sabes dónde está Iowa?" Luego cuenta que su madre iba a beber zumo pero que se ha desmayado. Me encanta cuando le hacen la entrevista para la tele (2º vídeo), porque dice que "sentía que tenía que ser un superhéroe". Qué rebonico!




Y ya para acabar, os dejo esta otra historia. Entran tres hombres encapuchados y con pistola a una casa y retienen a los padres para robar. El niño de 8 años coge a su hermana pequeña, se encierran en el baño y llama al 911. La llamada se interrumpe cuando los ladrones entran en el baño. La operadora se queda asustada. En este vídeo está el niño conociendo a la operadora con la que habló. Gracias a la llamada, los ladrones salieron por patas y no robaron nada. Quedó todo en un susto, afortunadamente. Y todo gracias al niño.



Y ya está, hasta aquí los vídeos. Para que veais lo importante que es educar a los niños de pequeñitos y enseñarles normas básicas de seguridad. Nunca se sabe cuándo podrían ser útiles.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Día 16: 16 actos de bondad

Leyendo los titulares de las noticias en estos tiempos cuesta creer en la humanidad. Sin embargo, aun queda buena gente en el mundo, gente que con pequeños gestos demuestra el gran corazón que tiene. Hoy os traigo 16 muestras de esa generosidad altruista, sin esperar nada a cambio.

Vía Buzzfeed