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martes, 1 de julio de 2014

Miri destroza su diario

Hoy es día 1 de julio y ya sabéis que yo soy un poco maniática con las fechas y me gusta empezar las cosas el día 1 (aunque luego sea inconstante o incluso las deje totalmente abandonadas). Pues bien, en este primer día del comienzo de mis "vacaciones" (eufemismo de desempleo) voy a retomar una actividad que comencé el verano pasado y dejé a medias. Mi intención es poder acabar lo que ahora os voy a enseñar a finales de verano. ¿Y de qué actividad os hablo? De la de destrozar el diario.

Sí, como leéis. El año pasado compré un libro/diario llamado "Wreck This Journal". Ahora los han traído a nuestro país en versión española y los podéis encontrar en librerías con el título de "Destroza este diario". En las páginas de este peculiar libro se nos dan una serie de instrucciones que podemos interpretar libremente y cuyo objetivo final es destrozar el diario, literalmente. Os dejo enlace de las barbaridades a las que lo sometí el verano pasado. Por poneros un ejemplo, una de las cosas de las que más me "enorgullezco" es de la página que decía "encuentra una manera de llevar puesto este diario" y se me ocurrió usar la taladradora, hacerle agujeros, pasar unos cordones de zapatos por ellos y así poder luego colgármelo como si de un bolso se tratase... Sí, así de divertido es. En serio, visitad los enlaces que dejo más abajo. 

En fin, en un rato empezaré a destrozar el libro. El domingo actualizaré el blog con todas las maldades que se me hayan ocurrido hacerle, así que permaneced atentos.

Wreck This Journal

Semana 1

Semana 2

Semanas 3 y 4


¡Hasta el próximo post!

lunes, 28 de abril de 2014

Mis libros favoritos: #28 "Misterio del collar desaparecido" de Enid Blyton

Si me conocéis un poco seguro que ya sabréis qué dos libros pondrán broche final a esta lista, pero no adelantemos acontecimientos, que todavía me queda hoy un hueco reservado a otro libro. El elegido ha tenido que competir contra muchos otros que finalmente he dejado fuera, pero creo que por su transcendencia en mi persona merece estar aquí hoy.

El libro de hoy pertenece a una colección y dentro de ella, a otra mucho más amplia. Estoy hablando nada más y nada menos que de la enorme colección de libros de la escritora juvenil Enid Blyton. Seguro que de pequeños habéis leído alguno de sus libros, de Los Siete Secretos, Los Cinco, el internado de Santa Clara, etc. Y si no habéis leído nada, segurísimo que los habréis visto alguna vez en las bibliotecas, pues hay tantísimos libros de Enid Blyton que se ven a leguas. El caso es que de pequeña un día fui con mi madre a la biblioteca, nos acercamos a esa sección y mi madre sacó uno de los libros de la colección de Misterios de Enid Blyton. No fue el primero de la serie, sino el número 5 si mi memoria no me engaña. Después de aquello he leído tantas veces esos libros que igual el número 5 no fue el primero, tengo dudas con el número 8 también, pero da igual. Lo que sí sé seguro es que fue uno al azar y ya avanzada la trama de los personajes, con lo cual hablaban de ellos en el libro y no me enteraba de algunas cosas, pues ya los habían presentados en los volúmenes anteriores. Pero bueno, pude conocer a los niños protagonistas a lo largo de la lectura y el misterio que se hallaban investigando me encantó. Así que después de terminar este libro que tanto mi madre como yo leimos, volvimos a la biblioteca a por el primero de la serie, para leerla de principio a fin. 

Cuando terminé esta serie leí algunos de Los Siete Secretos o Los Cinco, pero no llegué a terminar las colecciones. Sus personajes no llegaban a cautivarme tanto como los niños de la colección de Misterios. Es que, además, ningún otro niño pudo compararse a Fatty, el niño gordito que véis en la portada del libro que dejo hoy. Era el que más destacaba en el grupo por su inteligencia y porque le encantaba disfrazarse para ir a buscar pistas. Tan sólo dos niñas gemelas consiguieron estar a su misma altura y son las niñas protagonistas de la serie del internado de Santa Clara, las hermanas O'Sullivan. Esta colección ya me pilló en otra biblioteca que abrieron nueva más cerca de mi barrio. Estaba nuevecita y creo que fui yo quien estrenó los libros.

El caso es que, aunque hoy destaque un libro por ser el primero y el que lo empezó todo, los libros de Enid Blyton en general han sido muy importantes para mí porque tienen la culpa, junto a otros tantos, de despertar mi interés por la lectura y estuvieron conmigo en una parte muy bonita de mi infancia, la de los veranos en los que visitaba la biblioteca todas las semanas. Palabras como "emparedado", "jengibre", "pesquisa", "indagar" y muchas otras se me quedaron grabadas de todos estos libros. En fin, son muchos los recuerdos y los buenos momentos, así que aquí os dejo hoy un libro al que le debo mucho.

¡Hasta el próximo post!

domingo, 1 de septiembre de 2013

Septiembre con mayúsculas

Estamos en Septiembre, señores. Sí, ya sé que en español no se escriben los meses del año en mayúscula, manías que a una se le pegan del inglés...o no. Creo que este es un mes destacado entre los doce que hacen el total del año y me apetece escribirlo así. 

Se acaban las vacaciones, comienza la vuelta al cole, al trabajo y a esa rutina de la que nos hemos alejado durante el verano. De nuevo empieza todo y de una forma un poco brusca. Agosto nos acomoda y nos hace olvidar el paso del tiempo, pero hay que volver a la realidad. Este año la vida nos regala un día más de descanso, pues hoy día 1 es domingo, muchos no tienen que cumplir aun con esas obligaciones propias de este mes. Por tanto, disfrutemos de este día que sabe a vacaciones de verano todavía y ya nos ocuparemos mañana lunes día 2 de meternos de lleno en la rutina de siempre.

De momento puedo decir que este ha sido un gran verano. Aunque ha habido momentos de ganduleo en casa, no han sido muchos. Han sido más las veces que he estado paseando, visitando lugares nuevos, saliendo de Alicante, yendo a tomar algo fresquito, quedando con los amigos, etc. Sí es cierto que la playa no la he pisado y la piscina en pocas ocasiones, pero uno no tiene que hacer esas cosas para sentir que está disfrutando a tope del verano. La sensación que tengo en este día de hoy es muy positiva, así que con eso me quedo. 

Ahora toca mirar hacia delante. Empieza un nuevo curso que espero sea mejor que el anterior. Ya os conté que el curso pasado no trabajé, a ver si este año me llaman de mi bolsa de trabajo. Y si no, a seguir con las clases particulares y demás cosas que vayan surgiendo. Tengo muy claras mis metas y, sobretodo, tengo muy claro que voy a disfrutar de todo, sin dejar que el pesimismo asome. De momento, este día 1 me lo he tomado con muchas ganas. Me he puesto las pilas esta mañana temprano y hemos salido a dar un paseo. Desde luego que madrugar tiene recompensas como esta: ver Alicante amanecer. Además, el aire de la mañana nos ha sentado bien para ir tramando cosas de cara a un nuevo proyecto que en breve empezaremos mi hermano y yo. Pronto sabréis de qué hablamos. En fin, que no son ni las 10 de la mañana y ya estamos aprovechando desde el primer momento los días de este Septiembre con mayúsculas.


Fin de la cita...digo, del verano!




lunes, 29 de julio de 2013

Destrozando el diario: Semanas 3 y 4

La semana pasada estuve de lunes a jueves en un curso en la universidad, mañana y tarde, así que me fue imposible actualizar con las destructoras acciones que recayeron sobre mi diario la semana anterior. Pero aquí estoy ahora, por partida doble, para contaros qué ha sido del pobre libro durante estas dos últimas semanas. Ahora veréis qué cosas le hemos hecho, aunque he de decir que se conserva bastante bien pese a lo que vais a ver. [Click en las imágenes para hacerlas grandes y verlas mejor]

En primer lugar, una de las páginas, la 113, decía que la arrancaras, metieras en un pantalón y éste a la lavadora; luego había que volver a pegar la hoja en su sitio. Justo tenía que lavar unas bermudas veraniegas, así que arranqué la hoja y a la lavadora que se fue. Una vez tendido el pantalón, saqué del bolsillo una bola aun húmeda. Era la página del diario y miedo me daba que no pudiera rescatarla del todo y permaneciera hecha una bola. Esperé a que se secara un día entero y entonces me dispuse a desplegarlo con mucho cuidado. Al final pude abrirla toda y, aunque arrugada y rasgada en algunas partes, pude pegarla con celo y ponerla de vuelta en su sitio. La verdad es que fue divertido y muy original.










Esa semana viajamos a Cartagena para visitar a unos amigos. Había una página que decía "déjale esta página a un amigo para que haga algo destructivo" y se la dí a mi amiga Silvia. Su perversa mente ideó algo que me hizo estremecer. Como estábamos tirados en el césped, se levantó, se dirigió a una zona sin hierba en la que había un poco de barro, colocó el diario en el suelo y lo pisó con el pie para restregar la página contra el suelo. Luego regresó al césped, lo tiró sobre él y empezó a echarle hierba, todo ello acompañado de gritos como si de una salvaje se tratara. Estáis sufriendo, como yo en su momento, pero la cosa no acabó aquí. Silvia siguió mirando a su alrededor, en busca de ideas para seguir llevando a cabo su plan de destrucción sobre mi pobre e indefenso diario, y dio con algo que me hizo tragar saliva: una fuente. Sí, amigos, la página 107 acabó dentro del agua de la fuente. Al ponerla en el suelo para pisarla y secarla, la hoja se rasgó un poco. Podéis ver las fotos para daros cuenta de cómo quedó. Una magnífica obra de caos y destrucción. Por cierto, que como es su cumpleaños esta semana, le he regalado a Silvia un diario de estos. Por su bien, que no me dé a mí esa página para que la destroce o la venganza será terrible.... muahjajajajajajajaja





Por cierto, en las instrucciones pone que no mire, pero es que tenía que hacer las fotos, jajajajaja


No sé por qué he descrito los actos de Silvia como terribles, porque lo que le hicimos nosotros al diario al día siguiente muy de mentes normales no es. La nueva tarea rezaba lo siguiente: "busca una manera de ponerte este diario", como ropa o complemento. Estaba tan sucio y asqueroso de los actos del día anterior, que daba un poco de asquete ponérselo como sombrero o similar, así que pensamos que sería una buena idea ponerle una cuerda y llevarlo colgando del cuello o como un bolso. ¿Y qué se nos ocurrió para ponerle una cuerda? Taladrarlo, hacerle dos bonitos agujeros.







Volvimos de nuevo a Cartagena, a celebrar el cumple de Silvia. Ella aun no lo sabía, pero como le íbamos a regalar un diario, decidimos arrancar la página 155 y dársela a ella a modo de felicitación. Las intrucciones de la página decían que la arrancaras, perdieras y aceptaras la pérdida. Como puedo reinterpretar esas pautas, pensé que en vez de perderla, estaría mejor en manos de Silvia y que ésta debería hacer lo mismo con la página de su futuro diario y dármela a mí. Así pegaríamos cada una esa hoja en su respectivo diario.




También durante esa fiesta de cumpleaños aproveché para hacer la tarea de las páginas 122 y 123: colgar el libro en algún sitio en el que hubiera gente y dejar que escribieran y pusieran lo que quisieran. ¡Benditos agujeros que hice con la taladradora! Así pude pasar una cuerda y colgarlo sin temor a que se rompiera o se moviera demasiado. Dejé una caja con pinturas, rotuladores, lápices y bolis en el suelo e invité a todo el mundo a que escribiera. Al final completé las dos hojas.



Os he dicho al principio que estuve haciendo un curso en la universidad. Era sobre cine, pensamiento y ciencia-ficción. La sesión de una de las tardes versó acerca de la película Blade Runner, uno de los referentes más importantes de la ciencia-ficción. Por si alguien no lo sabe, la primera y única vez que vi la película, no me gustó nada, me aburrió, y fue objeto de bromas y comentarios un tanto ácidos por parte de mi hermano y de mí. Pues bien, la otra tarde decidí coger el diario y anotar cosas que me iban viniendo a la cabeza sobre la peli durante la conferencia y posterior mesa redonda. Y no lo hice en cualquier página, sino en una que estaba reservada para comentarios críticos y negativos. El espacio ideal para mi poco optimismo de cara a una reconciliación con la cinta (al final ha sido una tregua más que una reconciliación, pero ya es algo).



Y por último, os dejo con el principio de lo que espero sea una página llena de pegatinas. Pero no pegatinas cualquiera, sino las que de vez en cuando vienen con alguna pieza de fruta. Las instrucciones dicen que tienen que ser de fruta comprada, no vale ir al supermercado e ir quitándole las pegatinas a la fruta. Aquí tenéis la de un plátano. Me parece una página la mar de original y divertida. Ya me veo rebuscando en el cajón de las frutas y verduras de la nevera de mi casa, jajaja.



Hasta aquí las dos semanas de destrucción. ¿No os entran ganas de compraros uno y hacer como yo? Es divertidísimo! Nos vemos el lunes que viene con más novedades. ¿Seguirá entero el diario? Chan! Chan! Chaaaaaaaaan!

lunes, 15 de julio de 2013

Destrozando el diario - Semana 2

Aquí estoy otro lunes más para contaros cómo, poco a poco, mi diario va estropeándose. Esta semana he hecho poco con él, ya que he estado ocupada. Bien es cierto que en las instrucciones del diario pone que lo lleve a todas partes conmigo, pero muchas veces lo llevo y no lo saco del bolso o no lo llevo directamente. Como digo, poco a poco. Entonces, ¿a qué me he dedicado esta semana? Ahí lo tenéis:


Aquí tenía que hacer agujeros con un lápiz, aunque los hice con un boli

El resultado fue este. La verdad es que me gustó agujerear la página, es posible que un día que esté estresada me dedique a hacer más, jajajaja.

Hay una página para que puedas hacer la lista de la compra, así que recurriré a ella cada vez que tenga que ir al súper. De momento tenéis una lista para hacer unos canelones de espinacas y jamón y queso (que no llegué a hacer, por cierto).

Con esta sí que me entretuve bastante. Había que dibujar líneas gruesas y delgadas y apretar los lápices mucho. Como lo pinté con plastidecor el daño no fue mucho, pero aun así las páginas de abajo se han marcado un poco.

Por culpa de pintar las líneas de colores y salirme de la página al apretar tanto se pintaron también los laterales del diario, heridas de guerra que molan un montón :)

Ya se le va notando el desgaste.... Continuará...

lunes, 8 de julio de 2013

Destrozando el diario - Semana 1

Ya ha pasado una semana desde que os contara que iba a empezar a "destrozar" un diario y aquí estoy, actualizando con lo que he hecho hasta el momento. Como todos los diarios que he tenido alguna vez, eso de "diario" ha sido sólo el nombre que se le daba, pero para nada la realidad porque no lo he usado todos los días. Esto es lo que he hecho durante esta primera semana:

Aquí lo tenéis el primer día, nuevecito e impoluto

El lunes empecé por el principio, con tareas necesarias para todo diario, como esta: escribir mi nombre y dirección por si se perdiera alguna vez, poder recuperarlo. Como véis, poco convencional fue la manera en la que tuve que escribir mi nombre

También tuve que numerar todas las páginas el primer día

El martes la tarea era ponerme con los pies sobre esa página. Decía que te limpiaras los pies, pero decidí pisarlo y saltar sobre él con las zapatillas y en plena calle. Además, pedí a mis amigos que vinieran conmigo a pisarlo juntos. No quisieron hacerlo, les daba pena, así que las huellas de zapato que hay son mías.

En esta página había que colocar la taza de café y dejar que se manchara con ese café que siempre cae manchando el plato. Como el miércoles llegué sedienta después de haber dado clase, decidí hacer eso pero con una cervecita bien fresquita. En otro momento volveré a la hoja a poner el café o el té, pero de momento hay cerveza :)

El domingo nos fuimos toda la familia a Castalla y en los ratos libres mi hermano y yo completamos esta página en la que había que escribir palabras de 4 letras. Las mías van en color rosa (me encanta el dibujo que hice de la cara de mi hermano con la palabra "memo") y esas en verde, con alguna cochinada incluída, son de mi hermano.


Eso es todo por ahora. Por cierto, hay propuestas muy muy interesantes. Creo que me lo voy a pasar pipa "destrozando" este diario. ¡Hasta el próximo lunes!

lunes, 1 de julio de 2013

Wreck this journal (Destroza este diario)

Día 1 de julio. Declaro oficialmente el comienzo de las vacaciones de verano. Toca organizar bien el tiempo y plantear divertidas actividades o existe el riesgo de caer en la más aburrida de las rutinas. Hoy os voy a hablar de una de esas cosas que pienso hacer: destrozar mi diario.

 
En realidad no tengo diario. Si ya me cuesta actualizar el blog, imaginaos tener que escribir algo todos los días. El diario del que hablo es un libro que se llama "Wreck This Journal" (en español, "Destroza este diario") de Keri Smith. Esta mujer tiene una serie de "libros", si es que se les puede llamar así, en los que plantea actividades creativas. En el caso del volumen que nos ocupa, éste es una especie de diario en el que en cada hoja propone una actividad  para interactuar con él que podemos tomarnos al pie de la letra o interpretar como nos parezca. Os pongo ejemplos y así lo véis mejor. Cosas como "átale una cuerda al libro y sácalo a pasear a la calle" o "abre el libro por esta página y písalo con las zapatillas" o "dibuja líneas y luego mójate los dedos y emborrónalas". Disparates. Y se trata de destrozar el diario, literalmente, ya lo dice el título.

En fin, hoy lo empezaré. El lunes que viene actualizaré con la primera semana del diario, a ver cómo acaba el pobrecito. Os dejo fotos de gente que lo ha terminado, para que veais cómo puede acabar el mío después de tanto "interactuar" con él.