A propósito del tremendo frío que hace ahora mismo aquí, he actualizado mi otro blog con una chorrada supina. Y como no me apetece calentarme mucho la cabeza (pero sí las manos, que las tengo heladas), voy a ser breve hoy y dejaros un enlace a una playlist con la peli de Asterix y las 12 pruebas entera, por si os apetece recordar viejos tiempos.
Enlace a la playlist para ver la peli
Enlace a la chorrada máxima de mi otro blog. A ver si os acordáis de este personaje...
¡Hasta mañana!
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martes, 9 de diciembre de 2014
miércoles, 16 de octubre de 2013
Mannekenpix
¿Quién no ha querido comer esto de pequeño por culpa de Astérix y Obélix? De mis pruebas favoritas :)
"Los gansos deliciosos.... en su propio jugo.
Un rrrrrrrrebaño de carneros... magnífico aperitivo.
El omelette de los titanes... de 8 docenas de huevos.
El cardumen de peces... un platillo muy ligero.
El buey... verás que se deshace en la boca.
La vaca... tal vez un poco más insípida, pero muy delicada.
Los terneros... no hay que separar a la familia vacuna, verdad?
La montaña de caviar... de grano grueso, por supuesto....
... y sus pequeñas tostaditas.
El camello... te encantará porque sus jorobas están rellenas.
Y antes de pasar a lo siguiente, el elefante a la aceituna!"
"Los gansos deliciosos.... en su propio jugo.
Un rrrrrrrrebaño de carneros... magnífico aperitivo.
El omelette de los titanes... de 8 docenas de huevos.
El cardumen de peces... un platillo muy ligero.
El buey... verás que se deshace en la boca.
La vaca... tal vez un poco más insípida, pero muy delicada.
Los terneros... no hay que separar a la familia vacuna, verdad?
La montaña de caviar... de grano grueso, por supuesto....
... y sus pequeñas tostaditas.
El camello... te encantará porque sus jorobas están rellenas.
Y antes de pasar a lo siguiente, el elefante a la aceituna!"
lunes, 10 de diciembre de 2012
Día 10: genial Chaplin
Hace muchos años vi la película El Gran Dictador. Sublime, de lo mejorcito de Charles Chaplin. No recuerdo muy bien ahora cómo el personaje llegaba a esta conclusión, pero este discurso final que os dejo hoy aquí para mí es de lo mejorcito del cine. Es uno de los mejores discursos de la historia y qué paradójico que sea de manos de un actor cómico.
Lo que vais a ver es un montaje hecho con ese discurso, convirtiéndolo en una canción. Viene a decir que los tiranos algún día se van y todo ese odio que han ido generando se erradicará, porque la gente es buena y unida puede conseguir grandes cosas, ser mejores a pesar de los pesares. El poder hay que usarlo para bien, no para mal y la gente es la que sostiene ese poder. El gobernante ha de usar el poder que el pueblo le da para hacer cosas buenas. Y él, como gobernante en la peli, se da cuenta de ello, de que no está ahí para tiranizar, sino para trabajar por y para el pueblo.
¡Cuánto deberían aprender y aplicarse el cuento muchos gobernantes! Cierto es que Chaplin claramente se está refiriendo a esa gran herida que abrieron los nazis en Alemania y en todo el mundo, pero la esencia de su discurso es aplicable a cualquier forma de gobierno democrático y es primordial para cualquier sociedad
Y aquí os dejo el discurso original de la peli. Genial
Lo que vais a ver es un montaje hecho con ese discurso, convirtiéndolo en una canción. Viene a decir que los tiranos algún día se van y todo ese odio que han ido generando se erradicará, porque la gente es buena y unida puede conseguir grandes cosas, ser mejores a pesar de los pesares. El poder hay que usarlo para bien, no para mal y la gente es la que sostiene ese poder. El gobernante ha de usar el poder que el pueblo le da para hacer cosas buenas. Y él, como gobernante en la peli, se da cuenta de ello, de que no está ahí para tiranizar, sino para trabajar por y para el pueblo.
¡Cuánto deberían aprender y aplicarse el cuento muchos gobernantes! Cierto es que Chaplin claramente se está refiriendo a esa gran herida que abrieron los nazis en Alemania y en todo el mundo, pero la esencia de su discurso es aplicable a cualquier forma de gobierno democrático y es primordial para cualquier sociedad
Y aquí os dejo el discurso original de la peli. Genial
miércoles, 29 de agosto de 2012
Alien: mi visión de la saga
No soy una experta en cine. Ni siquiera consideraré lo que voy a hacer aquí una crítica propiamente dicha, pero tengo muchas ganas de analizar y comentar mi opinión acerca de la Cuatrilogía de Alien. Así que allá voy. Antes de comenzar, me gustaría advertir de los SPOILERS. Si no habéis visto por lo menos las dos primeras películas, entonces no sigáis leyendo porque os puedo fastidiar una de las mejores sagas de ciencia-ficción de todos los tiempos.
En primer lugar, de manera muy general os diré que mis grandes favoritas son las dos primeras entregas de Alien. Las otras dos películas, como si no existieran. Se habla de una cuatrilogía porque hay 4 películas, pero no todas merecen la alabanza del público, de los fanáticos de la antología. Sí me considero una fan más de Alien, pero ya entenderéis por mis palabras por qué precisamente por eso rechazo las dos últimas entregas.
1979. Con la escasa tecnología y medios de la época, el señor Ridley Scott se monta un peliculón. No le hace falta un despliegue de medios inmenso, ni efectos especiales grandiosos. Con toda la sencillez del mundo, sin grandes ostentaciones, crea un espacio que a ojos del espectador es más grande de lo que en realidad sería. No tengo datos de cómo fue el rodaje, pero me atrevería a decir que el decorado del Nostromo, la nave espacial en la que viajan los 7 protagonistas, serían dos o tres pasillos a lo sumo. No hacía falta más. La película no va de epicidades, no necesita escenas de acción constantes. Es mucho más sencilla que todo eso porque no es una película de acción. Ésta pasa a un segundo plano que desaparece en muchas ocasiones. Alien es un film de terror psicológico. El hilo conductor de toda la trama es el miedo, el miedo a lo desconocido en un ambiente conocido, esa sensación que se apodera de nosotros cuando de repente un entorno que nos es familiar se convierte en una verdadera pesadilla. Ésa es la esencia de la película. No hay más. Como espectadores, vivimos todo lo que les pasa a los protagonistas con ellos, nos sentimos como ellos en todo momento. Si tienen la curiosidad de ir a ver qué hay dentro de esa nave que encuentran, nosotros también. Si les agobia saber que tienen un bicho a bordo, a nosotros también. Y si tienen miedo porque han perdido de vista a esa criatura, nosotros también lo sentimos.
Hablaba antes de que lo conocido se vuelve desconocido y, por tanto, una pesadilla. Una profesora que tuve en la universidad empleó esta tesis y esta película para explicarnos qué era el gótico en las novelas del siglo XIX. ¿Qué elementos componen el gótico? ¿Qué sucede para que de pronto nuestro entorno sea algo completamente diferente? Entre otras cosas, la escena tenía que ser a oscuras, sin luz. También debían oirse y sentirse ruidos y presencias extrañas, algo que sometiera al protagonista al miedo. Todo esto viene a ser crear un ambiente de misterio y tensión. Además, el espacio solía ser un castillo o monasterio, lugares antiguos y cerrados. A simple vista podemos darnos cuenta de que Alien comparte muchas de esas características. No es un castillo pero sí una nave grande y, lo más importante, cerrada. Todo sucede, pues, dentro de ese espacio cerrado, no hay escapatoria para nadie. Eso crea aun más agobio. La película también es conocida como "El 8º pasajero", haciendo clara referencia a esta situación de encierro.
No quiero enrollarme más con esta primera película. Decir simplemente que crea escuela. Inventa una criatura que se reproduce y comporta de un modo especial. Esa escena en la que por primera vez sale un alien atravesando el pecho de un humano es lo mejor que nos ha dado el cine, a pesar de que algunos planos son un poco cutres. A partir de ahí veríamos eso mismo suceder en todas las siguientes entregas, como un guiño a la grandiosidad de esta primera cinta. Pero nunca sería tan genial como en esta primera vez, por mucho que los medios permitieran hacer algo mejor visualmente hablando.
1986. Pasan 7 años desde la primera película. La tecnología cinematográfica ha evolucionado y nos permite ver cosas mucho mejores por lo que a lo visual se refiere. Su director, James Cameron, pretende hacer una secuela de verdad, no otra historia sobre los aliens. Por eso trata de ser lo más fiel posible a la película original y nos regala la presencia de Ellen Ripley, heroína indiscutible de la ciencia-ficción, una auténtica superviviente. Además, la trama se va a realizar en el planeta donde encuentras los aliens en Alien. La carta de presentación no puede ser mejor.
Volvemos a encerrarnos en una instalación. Ya no estamos en el espacio, pero sí solos en un planeta arrasado por no uno sino varios aliens que han salido de sus huevos y han nacido gracias a la presencia humana en esa colonía. Por decirlo de alguna manera, esa sensación de agobio de la primera película vuelve, pero en esta ocasión sí nos hallamos ante una peli de acción, con lo cual ese miedo se entremezcla con ella y la sensación resultante es otra diferente. Digamos que esta cinta tiene todo lo que le faltaba a la anterior. He dicho que pasan años y ahora sí podían permitirse unos buenos efectos especiales. Hay una constante lucha contra todos esos aliens. Ya no es uno el que nos amenaza, sino varios, con lo cual toca luchar. En Alien jugábamos un poco al escondite, huyendo de quien nos perseguía. O al revés, ese bicho huía de nosotros. Era como cuando ves una cucaracha en casa y la pierdes, ambas partes tenéis miedo de encontrar a la otra. Ahora tenemos una plaga en casa, tenemos Aliens, toca armarse de valor y provocar el enfrentamiento o acabarán contigo. Por eso la película no es igual que la anterior, a pesar de tener muchas cosas en común. Estamos, pues, ante dos grandes obras cinematográficas. La historia tiene una continuidad lógica e incluso deseada por el público. ¿Qué había pasado con Ripley? Todo el mundo quería saberlo y quedó muy satisfecho con la respuesta. Además, el final es el que la protagonista se merece. Ha pasado verdaderas calamidades desde que abandonó el Nostromo y ahora por fin ha destruido lo que creaba esa amenaza a la que estaba sometida. Ha acabado con la Reina, la pieza clave en esta jerarquía alienígena que inventa James Cameron. Ya no puede haber más aliens.... ¿o sí?
Sí, aquí es donde falla estrepitosamente la 3ª película. Como espectadora sentí un gran alivio cuando erradicaron el mal matando a la Reina. Era una historia creible y perfecta, el fin que la saga se merecía. Pero ya sabemos que el dinero mueve el mundo, y si algo tiene tirón hay que aprovecharse de ello sin pararse a pensar si en realidad perjudica al trabajo ya hecho. 1992. Pasan 6 años desde lo que para mí es el fin verdadero de la historia, una Ripley que por fin puede descansar. El señor David Fincher, que según me cuentan se dedicaba a hacerle los videoclips a Madonna, decide hacer una peli de acción. Y no una cualquiera. Va a atreverse a resucitar a los muertos y volver a traer la saga de Alien. Pero, ¿cómo es posible? ya no puede haber más aliens, no hay Reina. Y es aquí donde se sacan una historia del culo para poder continuar a toda costa con la saga: la Reina, en un último intento de perpetuar la especie y sabedora de que iba a morir, pone un huevo en la nave donde viajan Ripley y compañía. No es creible, pero nos lo creemos porque queremos saber qué va a pasar. ¿Cuándo pondremos, entonces, el grito en el cielo? Cuando hacia el final de la película nos enteremos de que ése no era un huevo cualquiera, no. ¡Era un huevo que contenía a la que sería luego la nueva Reina! Lo siento, pero eso ya no es creible, eso es reirse en la cara de todos nosotros. ¿Cómo es posible que la anterior reina creara un huevo tan especial en tan poco tiempo? Está bien, no seamos meticulosos, aceptemos que eso es posible, que la amenaza vuelve a estar vigente. ¿Acompaña todo lo demás? NO, para nada.
Llegados a este punto, lo único que nos une a Alien y Aliens (1 y 2, respectivamente) es la presencia del alien y Ellen Ripley. Dada la importancia y gran popularidad de ambos personajes, eso debería bastar para contentarnos, pero en realidad no son suficientes motivos. Esa dualidad podría brillar si se recondujera la historia de otra manera, pero el camino por el que la llevaron en Alien 3 no fue adecuado. Fincher quiso recontar la historia en un ambiente diferente, decirnos cómo afectarían ambas presencias en un grupo de presos sectarios; quería llevarse el premio a la originalidad dándonos una visión futurista de una parte de la sociedad, con sus nuevos pensamientos y doctrinas sacadas de una nueva pseudo-religión. Pero sus ganas de innovar se quedaron en eso, una intención. La película no consigue enganchar al espectador, peca de aburrida en muchos momentos y no produce el efecto deseado. Hablaba antes del miedo y los espacios cerrados. Pues bien, esta cárcel es tan inmensa y tiene tantos pasadizos que no sólo no da la sensación de encierro y de estar atrapados, sino que crea sensación de pérdida. Los presos intentan encerrar al alien o llevarlo por determinador lugar, pero nos perdemos. No sé a dónde van, no sé si van por el buen camino o si se han desviado. Me pierdo. Y si toda la película va precisamente de atravesar esos pasadizos para conducir al alien a donde queremos, me resulta pesada. Además, creo que hay unos 25 presos. El director se toma todo el momento que haga falta con ellos y por eso da la sensación de que estamos viéndolos morir uno a uno. Llegado a un punto ya te paras a mirar el reloj y ver cuántos quedan por morir para que termine el sufrimiento, el tuyo aguantando la película, no el de los personajes.
Eso sí, voy a ser justa y decir que Alien 3 sí tiene cosas buenas. Empieza con mal pie y nos trae una historia aburrida, pero no por eso vamos a dejar de ver lo positivo. Antes decía que el personaje de Ripley es de lo más grande que nos ha dado el cine. Ha sido una gran superviviente y ahora se enfrenta a una última prueba. Es portadora de la nueva Reina, pues el huevo que ponía la antigua Reina se abre y la mano asquerosa esa le confiere a ella ese embrión de alien. Esa es toda una revelación casi al final de la película que nos hace volver a sentir interés (todo siempre y cuando hayamos aceptado de buen gusto el planteamiento inicial de ese último huevo que pone la Reina). Nuestro interés reside en que Ripley no tiene otra salida más que matarse y así destruir lo que alberga en su interior. Ese momentazo al final de la película en el que salta al fuego para destruirse no tiene precio. Es espectacular, grandioso y deja de manifiesto que Ripley es la mejor. De hecho, se me pusieron los pelos de punta cuando lo vi.
Otro gran punto a favor de la película es la nueva relación que se establece entre el alien y Ripley. Alien 3 nos regala una de las mejores escenas del cine otra vez, y es
cuando ese alien que anda suelto aparece en la enfermería, mata a todos
los presentes y cuando se acerca a Ripley la observa con detenimiento y
se marcha dejándola ilesa. Por su parte, Ripley siente miedo, su cara
así nos lo muestra, pero tras verse inmune cambia de actitud. El motivo
de no atacarla es que se trata de la portadora de la nueva Reina, pero
gracias a esto se obra un cambio en esa dualidad que los enfrentaba. Ellen pasa de temer al monstruo a enfrentarse a él. Ha comprendido que el miedo no conduce a nada, por eso asume sin dilación que debe morir. Esta nueva forma de encarar al alien se verá mejorada en Alien 4, de la que ahora hablaré.
En fin, volvemos a tener un final apoteósico, a pesar de ser una peli soporífera. Ahora sí que todo ha acabado con el sacrificio de Ripley. No me gusta la película pero podría hacer una excepción y aceptarla como parte de la saga, pues tiene un buen final. Ya no podremos preguntarnos más qué será de Ripley porque ya no existe y no puede volver.... ¿o sí?
Y sí, señoras y señores, ahora sí que viene la mayor patraña del cine. Esto sí que es meter mierda en una saga que no se merecía esto. Por culpa de Alien: Resurrección o Alien 4, ahora resulta que pueden haber aliens humanos. Como lo oís. ¿Qué necesidad había de inventarse todas estas cosas? ¿Por qué no podían dejar que pensáramos sobre estas criaturas como ya lo hacíamos? Para nosotros, estos bichos siempre han salido de huevos que ponía una Reina. De ellos salía una especie de mano extraña que se adhería a cualquier ser vivo (en Alien 3 es una vaca, algo que me hizo mucha gracia, pues no era el humano de turno) y que le inyectaba un embrión dentro. Luego, una vez formados, estos embriones salían de forma aparatosa del cuerpo y ya andaban sueltos creando el kaos. Esto molaba. Así eran los aliens. Y ahora de repente tenemos una Reina (¿cómo que una reina? ¿de dónde sale?) capaz de gestar y dar a luz como los humanos.Conforme lo cuento parece que esto sea una broma de mal gusto. ¿Cómo hemos llegado a esta situación?
1997. Cinco años después de la innecesaria tercera entrega llega esto. Jeane-Pierre Jeunet, el director de Amelié, se ve que no tiene nada mejor que hacer que destrozar un clásico. Si antes llegaba a admitir la 3 como parte de la saga, con esta tengo que plantarme y rechazarla como tal. Esto ya sí que fue reirse de todos nosotros. Está claro que si nos preguntaran, por mucho que la historia estuviera zanjada, querríamos siempre más. Las buenas historias siempre son recordadas y echadas de menos cuando no están, y una parte egoísta de nosotros quisiera hacerlas volver, pero pensándolo mejor, DEBEN quedarse como están. Así que Jeunet es un egoísta que no ha sabido hacer caso a las advertencias y ha transgredido la paz en la que descansaba Ripley y, con ella, esta magnífica historia de ciencia-ficción.
Hay película porque vuelven los aliens. Y lamentablemente debemos incluirla en la ahora cuatrilogía porque vuelve también su gran protagonista, una Sigourney Weaver que brilla cada vez que se mete en el papel de Ellen Ripley. Pero, un momento. ¿No estaba muerta? ¿No se había lanzado al fuego de forma grandiosa? ¿No había dado su vida por la Humanidad? Mirad el título de la película: Alien: Resurrección. La Organización, que en todas las pelis ha hecho caso omiso de las advertencias y ha deseado a toda costa tener un alien para su posterior estudio, por fin se ha salido con la suya. A través de no sé qué muestras de sangre, logran clonar a Ripley. Pero no una Ripley cualquiera, no. A ella no la quieren, no la necesitan. Lo que quieren es lo que lleva dentro. Sí, la Ripley clonada es aquella que albergaba esa Reina en su interior, algo a todas luces inverosimil y que roza la ofensa al sentir que como espectador me tratan como si fuera idiota.
En fin, hecha la ley, hecha la trampa. Sí hay Ripley y Reina, hay película. De nuevo estamos en un espacio cerrado, otra nave. Esta vez no se comete el error de pasearnos por la vida y muerte de todos los pasajeros, sino que en un desalojo con escabechina incluído al principio nos deja ya con los personajes que importan. Sí, irán cayendo poco a poco, pero son pocos, no como en la 3ª película. Los que han muerto antes reciben lo que merecían. Durante toda la saga tenemos a una Organización cegada por la ambición y que no ve los peligros que eso entraña. Ahora les sale el experimento mal, como en todas las pelis, pero son ellos mismos quienes sufrirán las consecuencias. Es justo, no me dan pena. La que nos preocupa es Ripley y algún que otro personaje, como el de Winona Ryder o Dominique Pinon, que se ha ganado nuestra simpatía. Una vez más tienen que desalojar la nave y hacerla explotar para destruir a los aliens que andan sueltos. El argumento no resulta pesado, es más, te tiene entretenido. La película no aburre porque tiene acción y buenos personajes, pero se basa en algo inverosimil, inaceptable, grotesco, perverso y asqueroso. Y es que la Reina da a luz a un nuevo tipo de alien, uno que es medio-humano, pues la nueva Reina proviene de una humana, Ripley. Algo que no llego a entender ha variado en el proceso de gestación y nos da como resultado esa cosa. Por cierto, que ahora ese nuevo alien humano parece que tiene ciertos sentimientos hacia Ripley, su madre
(aunque en realidad sería su abuela). Es una visión casi enternecedora
innecesaria. Gracias que Ripley no cae en la trampa de sentir algo más
que lástima, porque en cuanto puede acaba con ella con decisión. La pena
sigue ahí, pero no llega a hacerla cometer una insensatez. Y ya para colofón final de estas atrocidades tenemos los otros experimentos de la Organización, intentando crear humanos medio aliens. Es una escena que sobra totalmente y, para mi decepción, corona las portadas de mi edición especial en dvd de la cuatrilogía. Tener que encontrarme esas imágenes y no otras me da rabia, pues no hacen justicia a la antología. Éso no es Alien. ¡Que me devuelvan el dinero!
Además, esta vez el final no nos deja tranquilos. Así como en anteriores películas el final siempre parecía decisivo y complacente, aquí no pasa. Ripley por fin, tras varios siglos en el espacio, regresa a la Tierra. Sabíamos que si lo llegaba a hacer alguna vez, le resultaría un lugar ajeno a ella, diferente, pues su familia y todo lo que conocía ya no estaba. Habían pasado 80 años casi entre la 1ª y 2ª película. Por lo tanto, no iba a sentirse del todo cómoda. Con esta última entrega, además, regresa a un lugar desolador. La Tierra está destruida, como nos da a entender esa visión de París destruida (¿París? Ah! Claro, el director es francés). A Ripley ya no le queda nada. Y con ese desolador panorama se despide la saga. Algo más para añadir a la lista de razones por las que no me gusta esta película. Ripley estaba muy bien como estaba y nos la han llevado a un final perturbador. No me quedo tranquila.
En fin, hasta aquí he llegado. Me quedan muchas cosas en el tintero, pero no quiero alargar esto más de lo que ya lo he hecho. Si habéis llegado hasta aquí, gracias por haberos tomado las molestias de leerme. Agradecería que dejárais un comentario. Ya lo he dicho al principio, para nada soy una entendida en cine, pero Alien me encanta y ahora que he vuelto a ver la cuatrilogía de tirón sentía la necesidad de, más que dar mi opinión, desahogarme. Creo que me he quedado a gusto. Lo diré siempre. Alien 1 y 2 son verdaderas obras de arte. La 3 es pasable, pero la 4 es ya una risa y no hace justicia a la historia. Me quedan por ver las Alien vs Predator, pero esas ya me las tomo de otra manera más tolerante. No está mal coger a uno de los más malos del cine y hacer otra versión, algo diferente. Mientras me dejen tranquila a Ripley, todo vale. Por cierto, también tengo pendiente Prometheus, precuela de esta saga. Igual me tenéis aquí de nuevo contando mis impresiones. Hasta entonces, un saludo!
miércoles, 15 de agosto de 2012
Brave, una apuesta valiente
Vengo
de ver la nueva película de Pixar, Brave, y me gustaría dar mi opinión sobre
ella, pues le están lloviendo muchas malas críticas y quisiera tirar una lanza
a su favor porque a mí me ha gustado a pesar de los pesares. Puedo entender el
porqué de las críticas y eso es lo que voy a tratar de explicaros. Tranquilos,
no hay spoilers, aunque si habéis visto ya la peli entenderéis mejor lo que
digo.
Antes
de empezar, me gustaría hacer mi análisis de la película en dos partes, la
argumental y la visual, pues son dos factores clave en toda película de
animación que se precie y que en este caso parecen andar un poco dispares entre
sí. Tendemos siempre a ser críticos si una de las partes falla, no toleramos
una buena historia pero con pobreza visual, ni tampoco una impactante
fotografía pero con historia aburrida. En mi opinión es aquí de donde salen las
mayores críticas a esta película, pues hay cierto desequilibrio entre ambas
partes. Gran imagen pero historia que se queda un tanto pobre. Voy a ir por
partes, pues.
En
primer lugar, quisiera hablar de la
historia. Escucho comentarios de tipo que la historia no es original y que es
totalmente predecible. No pienso caer en esa burda trampa y llevar mi tesis por
ese camino. De hecho desde ya os digo que para mí ése no es un argumento
válido. Si nos paramos a pensar, nada es original, todas las tramas de las
películas están basadas a su vez en otras historias. Escaso es el material
nuevo que nos llega, por lo tanto no nos debe sorprender que la historia que se
nos cuenta en Brave no sea algo nuevo. A la película se le ve el plumero desde
el primer momento en este sentido. Pero no por ello debemos dejar de sentir
interés por ella. Precisamente su belleza reside en las improvisaciones y
arreglos que se hagan sobre ese argumento conocido. Por poneros un ejemplo, en la nueva peli de
Spiderman todos conocemos el pasado, presente y hasta futuro de Peter Parker. No obstante, la cinta nos
sorprende con la forma de mostrarnos lo que ya sabemos, con un nuevo villano,
con un Peter más adolescente y en el instituo, etc. ¿Entendéis lo que os quiero
decir? Por lo tanto, la historia no es original, pero eso para mí no es un
problema. No voy a dejar de disfrutar de la película sólo por eso. Puesto esto
de manifiesto, me toca criticar la historia como tal, su desarrollo a lo largo
de la película.
Lo
primero que hay que entender es que es una película dirigida en su mayoría al
público infantil. No quiero decir con esto que la película sea para niños, sino
que éstos en mayor medida van a ser quienes la vean. ¿Qué consecuencias trae
esto? Pues, entre otras cosas, su duración. La película no va a durar mucho más
de 90 minutos, de hecho dura 100. Esto supone un sobreesfuerzo a los guionistas
para llevar la trama desde el principio a su fin, no dejando ningún cabo suelto
por el camino. Y precisamente es aquí donde creo que sufre y se ahoga la
película. Para mi gusto le han faltado 20 minutos más en la que poder aclarar
ciertas cosas del argumento. Se ha
desarrollado todo muy deprisa, dando inverosimilitud a muchas acciones y/o
palabras. Me ha recordado a Tiana y el Sapo, una película genial que peca de lo
mismo, de ir muy rápida y llegar a resultar poco creible en ciertas partes. No
puede ser que el cambio que deben experimentar los protagonistas llegue
transcurrido tan poco tiempo. No se puede plantear una falta moral tan compleja
a veces y que el personaje pase por esa catarsis tan deprisa. No es creible.
Recordaba la perfecta La Bella y la Bestia. En ella los personajes
principales se enamoran y nos lo creemos por la simple razón de que hemos visto
un lapso de tiempo, un amplio periodo de tiempo que pasa y concluye en ese resultado
por parte de los personajes. La tontería de meter un invierno de por medio ya
nos hace entender que han pasado meses y, por tanto, ambos personajes han
podido perfectamente llegar a enamorarse. Pero en la historia de Brave no
pueden permitirse estirar el tiempo, son pocos días de acción, y mal
narrados. Vuelvo a decir que 20 o 30
minutos más de cinta le habrían dado más vida a la película. Además, ya no
hablo de la verosimilitud de los hechos, ahora hablo de personajes. Ha faltado
tiempo para mostrarnos algo más a ciertos personajes clave y divertidos. Esa
bruja del bosque con su cuervo negro es totalmente hilarante, de lo mejor de la
película, pero aparece una única vez, luego no se supo más de ella. Una
lástima, pues el personaje era absolutamente genial y muy divertido. O los
trillizos, que son super monos y deseas verlos más veces. Mi gozo en un pozo. Aunque
ya que estoy hablando del tiempo que salen los personajes, también es de
agradecer que otros salgan lo justo, pues así no llegan a resultar cansinos.
Por ejemplo, las peleas vikingas están bien, te ríes, pero cuando son tan contínuas
y todo el tiempo, es de agradecer que pasen a un segundo plano y no las saquen
demasiado, pues podrían llegar a agotar al espectador adulto.
Ya he
dejado bien claro que le falta tiempo a la peli para madurar más ciertas cosas.
Ahora bien, ¿le falta algo más? Sí. El qué lo vais a ver en un momento.
Analicemos la situación. Pixar no nos ha defraudado casi nunca. Hay pelis
brillantes y otras simplemente buenas, pero últimamente, salvo con Cars 2,
Pixar nos ha traido peliculones. Y lo más importante, el quid de la questión,
nos ha hecho llorar a moco tendido. Esto es así. Wall-e nos ha encandilado con
ese robot tan mono y nos ha dado una valiosa lección, todos sentimos ese
mensaje en el que se nos hacía responsables de cuidar el medio ambiente.
Lágrimas. O en Up no pudimos contener las lágrimas con esos dos minutos al
principio de la película en los que se nos contaba una de las más bonitas
historias de amor del cine. Y qué me decís de Toy Story 3, una película
dirigida a esos jóvenes que habíamos disfrutados de las dos entregas anteriores
siendo “pequeños” y cuyo único objetivo era hacernos llorar a moco tendido de
principio a fin. Hemos llorado y mucho. Ahora de repente viene un film que
esperamos como agua de mayo, pues los trailers prometían mucho, pero la
película no nos hace llorar. Ahí es cuando más de uno se rasga las vestiduras y
no se puede creer que eso sea posible. ¿Qué ha pasado? ¿Me han engañado los
responsables de Pixar? No, nada de eso. Es sólo que tenemos unas caprichosas y
altísimas espectativas y esta vez no han querido meternos un drama que aluda a
los sentimientos de esa forma tan lastimera. Quedémonos con el mensaje que
lanza la película, que bastante bonito es, y disfrutemos de eso. De hecho, a mí
me ha encantado la tesis de la historia, empatizar con las personas que te
rodean y ponerte en el lugar del otro. Precioso.
Por
otro lado, he dicho antes que la mitad del peso de una película reside en su
calidad de imagen. Aquí sí que no hay nadie que le tosa a los de Pixar. Han
hecho un trabajo magnífico y espectacular. La película está ambientada en
Escocia, un lugar precioso, lleno de verde, en una época en la que las
edificaciones de piedra acentuaban el paisaje. Lo han hecho tan bien que no
parece una imagen digitalizada, sino imágenes reales tomadas por una cámara.
Pero mejor que los paisajes es el pelo de la protagonista. Impresionante. Está
perfecto y da mucho juego visualmente. No sé, me quedo tan corta de palabras
para expresar la grandiosidad de la película en este aspecto que mejor os
recomiendo que la veais para poder entender lo que quiero decir. En este
sentido es de lo mejor que nos ha dado este estudio de animación. Sin embargo, es una apuesta muy arriesgada o, para hacer un juego de palabras con su título, valiente. El peso de la cinta recae en la espectacular imagen. Ver esos paisajes te produce un ejercicio constante de alabanza a los animadores gráficos, pero esa grata sensación debe ser acompañada por una historia grandiosa y ya sabemos que no ha sido así. Peliagudo.
En fin,
resumiendo y juntando ambas partes del análisis, ésta no es una película que
suscite grandes alabanzas. Es llamativa, entretenida y bonita, aunque peque en
los aspectos ya mencionados. Lo mejor es verla sin prejuicios, sin dejarnos
llevar por las críticas, quedándonos con las cosas buenas que tiene,
disfrutando de sus personajes, riéndonos con las muchas ocurrencias ingeniosas
que salen y no cayendo en el error de compararla con otras películas de Pixar. No
vamos a ver un Up o Toy Story o Buscando a Nemo. Vamos a ver Brave.
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